lunes, 29 de diciembre de 2014

Electric Shock

¡Hooola!

¿Cómo lleváis las últimas semanas preEIR?
¡Valor y al toro, chiquillos y chiquillas! Que no se diga que no nos dejamos la piel luchando por lo que queremos :)

Hoy traigo una entrada (la última del año) centrada en el tratamiento, y no en la patología. Vamos a saber un poquito más sobre la Terapia Electroconvulsiva o TEC... llamada de forma generalizada electroshock.
La estructura de este post es igual que las de patología: preguntas y respuestas. ¡Vámonos!

1) ¿Qué es? (1)
La TEC es una forma de tratamiento consistente en aplicar una corriente eléctrica de un determinado voltaje al paciente a fin de originar una crisis convulsiva. Tal y como me explicó el médico encargado de hacerlas: "es como inducir un ataque epiléptico". Se colocan unos electrodos en la cabeza del paciente y la corriente atraviesa su cerebro.
Esta técnica data de 1938, y como pasa casi siempre, tuvo su auge, su caída y su nueva era. Esto se debe a que al principio iba muy bien. Pero posteriormente alguien dijo que provocaba daños cerebrales graves y dejó de utilizarse; además aparecieron diversos fármacos, con lo cual este tratamiento quedó "aparcado" allá por los cincuenta. Y finalmente, en los años setenta se retomó porque se vio que en los desórdenes depresivos iba muy bien. De hecho los pacientes pegaron (y pegan aun hoy), un cambio tal que es como la noche y el día.


2) ¿Para qué enfermedades se usa?
Funciona divinamente en la esquizofrenia (incluso en las que no responden a tratamiento) y los trastornos anímicos, sobre todo en los depresivos; aun así, en los maníacos también suele ir bien (2). Lo mismo ocurre en los estados catatónicos (3).
Eso sí, la TEC por sí sola no basta, mantenemos la estabilidad con farmacología.

3) ¿Tiene efectos secundarios?
En cuanto a los que yo he visto en la planta, son leves y transitorios: cefaleas y pérdida de la memoria reciente, que se recupera pronto. Esto último asusta mucho a los pacientes, pero se les explica que es temporal y cuando lo corroboran se tranquilizan bastante.
Pero hay otros más considerables: fallo cardiovascular, apnea, aumento del tiempo de convulsión, arritmias... (4)


4) ¿Cómo se hace? 
Bueno... es importante saber que la TEC no se hace "a pelo". Para vuestra tranquilidad, comentar que antes sí, pero que ahora se usan fármacos como sedantes y relajantes musculares -imaginaos si no llega a usarse nada...-. De hecho, se emplean los relajantes para evitar efectos colaterales desagradables como golpes, caídas... o fracturas(5).
Y es importante también tener en cuenta que en las horas previas no deben administrarse ácido valproico o lamotrigina.
(Es conocido por todos los sanitarios que me están leyendo que tanto un fármaco como otro son anticonvulsivos... pero también tienen efecto eutimizante(6), y por eso son muy comunes en Psiquiatría. Pero ésa es otra historia).

De forma general, el paciente tiene que estar en ayunas. Se le pone un pañal por posibles pérdidas y se le coge una vía. Además se les administra un suero también. Suero sin ClK ni nada, fisiológico.
Luego se monitoriza al paciente -EKG y electromiograma- y se le toman las constantes, además de limpiarle con alcohol la zona en la que se pondrán los electrodos.
Una vez se les administra la medicación se les ventila con ambú un poco y se procede a dar la descarga.
Después hay que esperar media hora, por si hubiera complicaciones.


5) ¿Cada cuánto se dan las sesiones de TEC? ¿Y cuántas se dan?
Realmente eso depende de cada paciente. Pero la frecuencia de aplicación suele ser días alternos. En cuanto al número total de sesiones, por lo menos en mi Área de Salud se programan unas ocho o diez normalmente. El viraje (es decir, el inicio de la mejoría que se objetiva en el paciente), suele producirse sobre la sexta sesión.
Muchas veces también se dan sesiones de mantenimiento, mensuales generalmente.


6) Primeras impresiones:
Os advierto de que si lo que esperáis es ver al paciente convulsionando como si no hubiera mañana o incrustado en el techo por los botes que da, os vais a desilusionar. No pasa NADA de eso. NADA.
El paciente contrae los músculos de la cara (perdonad que sea tan gráfica: como si estuviera estreñido), parece que tiembla un poquillo -realmente está convulsionando-, y para cuando quieres darte cuenta ha terminado ya.

¡Si el TEC fuera así sería más divertido!

A mí me supo a poco... me esperaba eso que os acabo de describir, pero qué va. Ni por asomo. La enfermera con la que fui la primera vez se rió al ver mi cara de decepción acompañada de un triste: "Ay, ¿pero es que ya está?"
El que avisa no es traidor, así que ya sabéis.


Y por el momento, post finalizado.
Espero que os haya gustado, gracias por dedicar parte de vuestro tiempo a echarle un ojo, y perdonad la extensión (mira que lo intento, pero me salen siempre unos post larguísimos u.u).
Nos leemos enseguida de nuevo.
Pero antes de despedirme del todo...

¡¡¡FEIRLIZ 2015!!!
Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1), (5): Tharyan P, Adams CE. "Electroconvulsive therapy for schizophrenia". Cochrane Database of Systematic Reviews 2005, Issue 2. Disponible en: 
(2): Bertolín Guillén, J.M.; Peiró Moreno, S.; Hernández de Pablo, M.E.; Sáez Abad, C.: "Variabilidad en actitudes y condiciones de utilización de la terapia electroconvulsiva. Resultados de un estudio preliminar". Actas Esp Psiquiatr 2001;29(6):390-395.
(3): Rodríguez-Sosa, J.T.; Suárez-Lovelle, A.; Navarrete-Betancort, E.; González-Hernández, A.: "Terapia electroconvulsiva en la demencia". Actas Esp Psiquiatr 2013;41(3):204-7. Disponible en:
(4): Chuquizuta Ramos, C.M.; Vidal Miranda, A.M.; Luna Matos, M.L.: "Efectos secundarios de la administración de Terapia electroconvulsiva (TEC)". Rev. Psiqu. y Salud Mental Hermilio Valdizan, 2006; 7 (1): 59-64. Disponible en:
(6): Marín, J.L.; Fernández Guerrero, M.J.: "Tratamiento farmacológico de los trastornos de personalidad". Clínica y Salud, 2007; 18 (3): Págs. 259-285. Disponible en:

lunes, 22 de diciembre de 2014

Vocaciones ocultas

¡Hola a todos otra vez!

Post relacionado con la residencia; no todo es psicopatología (mal que me pese u.u).
Se titula "Vocaciones ocultas" porque tiene algo que ver con la mía. Pero os voy a poner en antecedentes primero.

Como todos los que me seguís sabéis de sobra, soy enfermera -y muy orgullosa de ello que estoy-. Pero de pequeña yo quería ser escritora. Es decir, escritora profesional, de ésas de publicar libros gordísimos y que a la gente le encantasen. No veía nada más allá de eso cuando fuera mayor.
Luego con el tiempo, esa otra vocación quedó arrinconada -aunque no desechada; sigo escribiendo por puro placer y vicio-, porque apareció otra, que es la que me ocupa actualmente.
Pero yo sigo queriendo ser escritora.

Y diréis ¿qué tiene que ver esto con la residencia? Pues que en ella hay que escribir mucho. Muchísimo -las enfermeras con las que he rotado me han dicho que escribo unos relevos que da gusto leer, muy detallados... en algo se tenía que notar la escritora que llevo dentro-. Entre otras cosas, el temido "LIBRO DEL RESIDENTE".
Suena emocionante el nombre, ¿no es cierto? Pues mirad... sí y no. No nos vamos a engañar.

Empecemos por el principio.
El "Libro del Residente" es un documento de Word que tú tienes que ir rellenando y que contempla varias cosas. En el mío, por ejemplo, tienes que ir reflejando: 
-Congresos a los que vas.
-Fechas y servicios de las rotaciones.
-Meses en los que haces guardia, cuántas haces y dónde.
-Las vacaciones y días de libre disposición que te tomas.
-Entrevistas que tienes con tu tutor.
-Cursos que haces (y que impartes).
-Sesiones clínicas a las que has ido (o dado).
-Particularidades de tus rotaciones, como interconsultas que has hecho, intervenciones en situaciones de crisis, reuniones de equipo...
-Redactar una memoria reflexiva de cada rotación. 

El penúltimo punto no siempre podemos rellenarlo los EIR; pero es que el Libro es el mismo para todos: EIR, MIR y PIR. Por eso incluye cosas que a los enfermeros nos suenan extrañas para rellenar.
También incluye anexos, como los permisos de vacaciones y libre disposición, los criterios de evaluación, teléfonos de contacto importantes de cada Área de Salud...

Esto es lo chachi. Lo que no es tan chachi es el tiempo que te lleva escribirlo porque, salvo la memoria, el resto es muy mecánico: sobre todo es copiar y pegar el servicio en el que estás y adjudicarte un nivel de responsabilidad o independencia en el desempeño de tu trabajo (1: no haces nada solo; 2: avisas y luego haces; 3: haces y luego avisas). Y en lo que respecta a los congresos, igual: copias y pegas tu nombre y el del congreso; lo único que cambias es el nombre de la comunicación oral o del póster.

Sinceramente me lo paso genial escribiéndolo, sobre todo por la parte que le toca a la memoria. Me sirve para saber lo que he hecho, cómo lo he hecho, lo que me queda por aprender y cómo podría aprenderlo. Ahí sí que sale mi faceta de escritora de forma "oficial", porque eso es realmente lo que leen los encargados de la Unidad Docente.
Además mi tutora lo revisa -y lee- cada vez que nos vemos, se cerciora de que lo voy rellenando en mis tiempos y anota que lo ha visto.

Te lleva tiempo hacerlo, pero tienes toda tu formación compilada.

Yo me dedico a él los domingos por la tarde. No me gusta salir ese día, con lo cual enciendo el ordenador y empiezo a escribir o copiar. Así y poco a poco lo tengo al día y no tengo que pegarme el atracón a escribir la tarde antes de la entrevista con la tutora o la entrega de la memoria. Y además así puedo releerlo y poner o quitar detalles, ampliar más o menos...

Y poco más.

Por si os interesa, aquí tenéis un poquito más de información sobre el libro del residente -artículo 18-.

¡Nos leemos pronto!

Nurse Lecter

jueves, 11 de diciembre de 2014

"Siempre saludaba"

¡Hola a todos!
Vamos con el post patológico mensual.

Aquí me ocurre lo mismo que con la entrada del suicidio: que me atrae y me asusta al mismo tiempo.
Esta vez nos iniciaremos un poco en la psicopatía.

La cultura popular ha influido mucho en lo que entendemos por "psicópata". A todos estos los conocemos, ¿verdad? ¡Y de hecho algunos nos encantan!

Os preguntaréis quizás el por qué del título. Se refiere a la crónica negra (y en ocasiones morbosa), dado que muchos asesinos han sido calificados de psicópatas. Más de una vez, cuando una persona ha asesinado a otra, salen las típicas vecinas mayores declarándole a los reporteros que cubren el suceso en el telediario de las tres: "No lo entiendo... era una persona muy educada, siempre saludaba cuando nos cruzábamos en el portal... Esto no se veía venir".

Muchos autores incluyen la psicopatía dentro del trastorno antisocial de personalidad, por tener características similares. Pero no siempre esto es así; son entidades parecidas, pero no iguales. (1)

Las preguntas que intentaremos responder, como siempre, son las siguientes:

(Leer un post con música de fondo nunca está de más...)

1) ¿Cuáles son las características de un psicópata? (2)
La primera de todas es la falta absoluta de empatía, tratando a los demás no como personas, sino como objetos o instrumentos para lograr lo que quieren. Son incapaces de ponerse en el lugar del otro. Eso se debe a que su sistema límbico -que se encarga de las emociones-, no funciona bien o simplemente no funciona. Un psicópata es capaz de ver a un hombre maltratando a una mujer, o presenciar un robo, y le da exactamente igual. Ni se inmuta.
También se caracterizan por no tener remordimientos ni conciencia moral. Ellos mismos pueden causar daño a quien sea (familia, amigos, compañeros de trabajo), y no importarles las consecuencias. Les es indiferente lo que tienen que hacer para conseguir algo -"El fin justifica los medios", que dijo Maquiavelo-. Si tienen que mentir, mienten sin reparo... y otras cosas peores. Por eso son también peligrosos.
Otro detalle importante en los psicópatas es que se caracterizan por ser inteligentes. Y no poco. Todo lo que hacen o dicen está planeado meticulosamente. 
En ellos también se da una paradoja muy importante: si se someten a programas de rehabilitación y psicoeducación, van a más en todas sus características. ¿Por qué? Porque esos programas son su arma perfecta para fingir mejor. Simulan que están "rehabilitados", pero no lo están. Y nunca lo estarán. Un psicópata no se rehabilita jamás.
Sin embargo sí se le puede "condicionar" o "reconducir"; y en el caso de problemas legales, incluso confesar. ¿Cómo? De una manera que podría resultar rastrera si la psicopatía fuera inocua: tocando su ego. Por ejemplo, algún caso ha habido de psicópatas que han confesado su crimen no por arrepentirse, sino por conocer que hay otros delincuentes o asesinos que han hecho mucho más que ellos y más eficientemente. Se sienten tan heridos en estos casos que tienden a confesar. De igual manera pueden funcionar en sociedad; se trata de convencerles de que salen ganando si no incumplen la ley. (3)
Vale, la teoría parece sencilla, pero seguro que en la práctica no es fácil.


2) ¿Existen factores de riesgo o causas en la psicopatía? (4)
Pues podría decirse que sí. Estudios de reciente publicación indican el peso de la genética. Por ejemplo, se está estudiando la relación de este problema con una enzima que todos conocemos: la MAO.
También hay que tener en cuenta anomalías estructurales cerebrales: el sistema límbico explicado en la pregunta anterior, problemas con la corteza prefrontal y menor tamaño de la amígdala y del hipocampo. También se han visto alteraciones pre-frontales en la sustancia blanca.
En unos links que he dejado más adelante también se pone de manifiesto la importancia del entorno, sobre todo en la infancia, que es donde más maleabilidad hay, Cuanto mejor sea dicho entorno, menos posibilidades hay de favorecer la psicopatía.


3) ¿Disponemos de escalas que midan el grado de psicopatía?
Sí, sí que las hay. Por ejemplo, la escala de Hare, de 1991.
Consiste en veinte preguntas, cada una de las cuales puntúa de 0 a 2 puntos. Por tanto, la máxima puntuación que se puede alcanzar es 40.
Los valores son (5)
Alto: puntuación ≥ 30 en la escala. 
Intermedio: puntuación entre 21 y 29. 
Bajo: puntuación ≤ 20.

Hay también otras escalas de cribado, como la PCL-SV. Existen otras para valorar la psicopatía en gente joven (PCL-YV y APSD), e incluso una versión reciente de auto-informe, la PCL-Self.(6)


4) ¿Es posible detectar a un psicópata?
Esta pregunta realmente es difícil... Quizás me meta en camisa de once varas, pero es relativo. Normalmente disimulan muy bien, pero pueden acabar delatándose. 
No voy a entrar en detalles, pero en la planta tuvimos en su momento a una persona que daba el perfil de psicopatía. Hizo ciertas cosas de las que no se arrepentía; es más, esta persona se reía y enorgullecía de esos actos y cuando le preguntamos si estaba arrepentida, respondió tajantemente que no. En cuanto a la dinámica de la planta, la adoptaba según le convenía. Cuando necesitaba algo del personal, cambiaba su comportamiento radicalmente, o no tenía escrúpulos para conseguir lo que quería.


Pero... también hay psicópatas que no se parecen en nada a los de la fotografía que encabeza el post. Y para muestra un botón:
En su momento leí una entrevista que le realizaron a un señor llamado James Fallon. Recuerdo que salió publicada un mes después de empezar la residencia y tras leérmela cambió un poco mi visión. Espero que os guste si no la visteis cuando se publicó:
James Fallon: "¡El mal está dentro de mí!"(7)
En el mismo hilo dejo otra versión de la misma noticia; esta vez corre a cargo de la BBC:
"James Fallon: el científico que lleva un asesino dentro".

Espero que os haya gustado este post; muchas gracias por dedicar parte de vuestro tiempo a leerlo, y recordad: no todas las veces hay que fiarse de los vecinos que siempre saludan.


Nurse Lecter

Bibliografía consultada:
(1) Pozueco Romero, J.M.; Moreno Manso, J.M.: Blázquez Alonso, M.; García-Baamonde Sánchez, M.E.: "Psicopatía subclínica, empatía emocional y maltrato psicológico en la pareja: empatía cero negativa y violencia instrumental-manipulativa".Clínica Contemporánea, 2013. 4, (3): 223-243. Disponible en:
http://www.copmadrid.org/webcopm/publicaciones/clinicacontemporanea/cc2013v4n3a2.pdf

(2,3): Díaz, C.: "Psicopatía y violencia en el individuo y en el Estado".Vertias 2009; 4, (20): 75-93 . Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/2911/291122915004.pdf


(4): López, S.: "Revisión de la psicopatía: Pasado, presente y futuro". Revista Puertorriqueña de Psicología, 2013. 24 (2). Disponible en:
http://reps.asppr.net/ojs/index.php/reps/article/view/226/228

(5): Decety, J.; Chen, C.; Harenski, C.; Kiehl, K.A.: "An fMRI study of affective perspective taking in individuals with psychopathy: imagining another in pain does not evoke empathy". Front Human Neurosci, 2013. 24 (7): 489. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3782696/

(6) Pueyo, A. A.; Echeburúa, E.: "Valoración del riesgo de violencia: instrumentos disponibles
e indicaciones de aplicación". Psicothema 2010. 22, (3): 403-409.

(7) Revista "XL Semanal". Entrevista publicada el 22 de junio de 2014 y realizada por Martin Knobbe y Alexandra Kraft.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Puente agridulce. Compensará.

Buenos días a todos.

Esta entrada está pensada para todos los que habéis estudiado este puente en general... y para los opositores EIR en particular. Los nervios son ya intradérmicos. Y vienen fechas aún peores, como la Navidad.
Han sido tres días complicados jodidos -vamos a decirlo claro, ¿no?-. Lo sé.
Eso de que tus amigos no enfermeros (o los que son enfermeros pero no están preparándose este examen), te digan: 
-Va, sal un rato, que tienes tres días y llevas estudiando meses... ¿qué más te dan un par de horas?
Y tú insistes educadamente:
-No, de verdad, no puedo, tengo que repasar *inserta disciplina aburrida, tipo Epidemiología, Salud Pública, Nutrición, anatomía del sistema nervioso, Administración o Bioestadística*. El examen está ya muy cerca y es donde hay que apretar.
-Bueno, como tú veas; pero yo desde luego saldría.
Es en ese momento cuando empiezas a contestarles mentalmente: "Ya, tú sí pero yo no". Y por tener la fiesta en paz dejas que tus apuntes te absorban.

Hay personas a las que les va mejor salir un poco estos días para desconectar. A mí me hubiera entrado un sentimiento de culpa tremendo -soy muy agonías para eso, la verdad-. Por eso opté por enjaularme en mi habitación.

Si os soy sincera, yo no me acuerdo de mi estado de ánimo en el puente del año pasado. ¿Sabéis por qué? Porque para mí todos los días eran iguales. Sólo distinguía los domingos porque mi familia no sale ese día, y los jueves porque era cuando yo iba a la academia. Pero los otros cinco días eran exactamente el mismo, o eso me parecía a mí. El puente para mí no se diferenció en NADA del resto de semanas del año.

Todos los que hemos pasado por esto hemos tenido alguna vez la sensación de stand-by porque nos encerramos entre cuatro paredes, para estudiar cosas que a veces interesan, y a veces no. Y no tiene por qué ser en fechas como éstas, sino en otras que no sean significativas. La primera semana de octubre, o a mediados de julio por poner algunos ejemplos.
Lo que sí recuerdo es cómo me organicé el estudio en el puente. Me estudié/repasé las asignaturas que más me motivaban: Psiquiatría (cómo no), Cardiología, Obstetricia, parte de las teóricas -no todas, sólo las que me gustan-, Urgencias y Emergencias, Heridas, Digestivo... Mi filosofía fue:

"Si no salgo, por lo menos me entretengo estudiando"

Y la verdad que no me aburrí. Como me encantaba -y encanta- todo lo que me miré, me cundió muchísimo. Cogí un poco de todo, ya lo veis, y fueron tres días más ligeros.
Que estuviera a gusto con lo que estudiaba no quiere decir ni por un momento que no me arrepintiese un par de veces de no haber quedado con mis amigos. Pero con las mismas apartaba ese pensamiento y seguía a lo mío con libros y apuntes. "Si te has quedado aquí es por algo, ya tendrás tiempo de salir a celebrar tu plaza porque lo bueno se hace esperar", me decía a mí misma.




Cada uno ha afrontado el puente con una estrategia distinta: unos hacen esquemas, otros se estudian lo que les gusta, los de más allá buscan blogs o cuentas de Twitter que les pueden ayudar a memorizar, los de más acá hacen lo mismo pero con la finalidad de motivarse, aquellos dedican dos horitas a despejarse viendo una peli pero el resto del tiempo estudian a muerte... y todas las opciones son estupendas. Sólo es encontrar la que más te satisfaga.

Así que espero que este puente os haya cundido. Veréis que merecerá la pena.

Mucho ánimo a todos.

Nurse Lecter