sábado, 27 de febrero de 2016

Apoyo mutuo

¡Hola!

Espero que estéis más tranquilos ahora que el _IR se ha alejado y ya va avanzando la cosa... para bien o para mal ya se va sabiendo todo y podéis planificar.


El post de hoy es exclusivo de la residencia, no trato patología, ni pelis ni libros. Hoy toca hablar de los co-R EIR.
Es algo totalmente distinto a tus compañeros de la carrera. Bajo mi punto de vista no tiene nada que ver una cosa con la otra. Con tus compañeros de la universidad quizás la relación es más fría, no los conoces a todos a fondo porque son muchos. De hecho yo con algunos de mi clase no hablé en los cuatro años del Grado...
Cuando haces la residencia los intereses son más parecidos, se buscan metas comunes generalmente. Además son menos y las clases se dan de forma conjunta, con lo que se va aprendiendo a la par. Y lo más importante: suele haber mucho apoyo porque nos comprendemos. La vía de entrada a la especialidad es la misma, y en ocasiones los intentos son numerosos. Todos los resis sabemos lo mal que se pasa durante esos meses de estudio y lo que hemos tenido que bregar, amén de competir por una plaza con más de quince mil personas. Así que, bien mirado, toda esa batalla nos ha unido mucho.
Una de las primeras cosas que me ilusionó tras la toma de posesión fue conocer al resto de compañeros. Mediante la web del Ministerio me puse en modo detective para ponerles nombre a las que iban a aprender conmigo durante estos dos años.
La primera vez que nos vimos -en la reunión con la coordinadora EIR-, la sensación fue muy rara: "por fin les pongo cara... veremos a ver qué tal". Resulta que a dos de ellas las conocía porque iban en el mismo horario que yo a la academia, aunque no llegamos a hablar nunca. A las otras no las conocía de nada. Pero la primera impresión tras presentarnos fue muy positiva: estábamos todas igual de ilusionadas y de nerviosas por conocernos. Tras la reunión estuvimos hablando lo menos una hora, no había manera de que nos fuéramos.
He tenido mucha suerte suerte con ellas: mis chiquis son un amor, muy divertidas aunque con cabeza y sentido común, y dispuestas a ayudar en lo que haga falta... Además, el tema de combinarnos como autoras de pósters lo llevamos muy bien, y los congresos ya ni contarlo, ¡jajajaja!
Imaginaos el palo que supondría que una de nosotras fuera engreída, egoísta o tonta rematada... hubiera sido todo muy incómodo e incluso difícil. ¡Doy gracias por ir todo genial con ellas!
Con el resto de -IRes (MIR y PIR), también sin problema. Damos muchas clases juntos y la verdad que pese a ser cada uno de un hospital distinto hemos formado un muy buen equipo. Tampoco hay ningún residente disruptivo aquí... más bien ocurre justo lo contrario. Muchas veces en clase ha habido que parar por un ataque de risa generalizado.

Ya estáis viendo que es súper importante llevarse bien con los co-R en general, y con los de tu profesión en particular. Vais a aprender juntos codo con codo durante dos años, y vais a pasar por momentos buenos, regulares y malos. Nunca está de más poder hablar con alguien de eso, alguien que esté pasando por lo mismo que tú y te entienda. Es un desahogo. Y por supuesto, sabes que puedes contar con ellos si hiciera falta. Si bien estaréis en hospitales diferentes, la esencia es la misma: todos rotáis por Agudos, CSM, ETAC, Rehabilitación... son experiencias similares.
Y qué decir de tu co-R de hospital. Si con el resto de resis ya tienes contacto continuo, en este caso parece de tu familia, casi como un hermano o hermana. Pasas muchas horas con él o ella, y hacéis muchos trabajos conjuntos: sesiones, presentaciones, memorias, grupos...
De nuevo reitero que he tenido muuuuuuuuucha suerte con mi compi: es muy prudente, asertiva, sincera, nos ayudamos en todo, nos repartimos el trabajo y nos echamos un cable o cubrimos las espaldas en lo que a trabajos se refiere :P. Además ya nos hemos ido de comida unas cuantas veces... ¡toda una experiencia cuando nos juntamos el par de alocadas!


Otro punto esencial que quiero abordar aquí son los R mayores. Si es crucial llevarse bien con tu promoción, no es menos importante la previa. En mi caso y en el de mi co-R también tuvimos una suerte brutal: las mayores de nuestro hospital nos arroparon un montón, nos allanaron el camino, nos resolvieron dudas de la residencia en sí y estaban muy pendientes de ayudarnos si se lo pedíamos. Además, claro está, de lo cariñosas que son y lo bien que nos acogieron al empezar.
A día de hoy nos seguimos viendo y quedando de vez en cuando, y lo sentimos como si no hubiera pasado el tiempo.
Tened en cuenta que los resis mayores os pueden hacer la vida  más fácil y ser en parte el modelo a seguir, o convertir la especialidad en un infierno si no os lleváis bien o una de las dos promociones es "especialita". Conviene llevarse bien en general, ¿no creéis?


Así que ya sabéis: paz y amor con el resto de resis, y mucha suerte con mayores y pequeños -sí, también es importante una buena acogida a gente que va detrás; quizás sea su primer trabajo o su primera residencia y se vean asustados o perdidos.. como me pasó a mí, jajajaja-.

¡Besotes a todos!

Nurse Lecter

lunes, 8 de febrero de 2016

Frikipost

¡Hola a todos!
¿Qué tal estáis?
Sé que el post -IR es muy duro, lo sé. Que os mata la espera y que incluso pueden apareceros dudas ("¿De verdad quiero esto?" "¿Estoy dispuesto a irme de mi casa si se diera el caso?", y derivados). Pero estoy segura de que habéis estudiado todo lo posible. Habéis estado al 200% y eso es digno de admirar. Así que tened la conciencia tranquila. Todo irá bien.

Yo, por mi parte, vengo a enseñaros patología. Con algo reiterativo y en mi línea "freak", cómo no, jajajajaja.

Por todos vosotros es conocida mi adicción a "Canción de hielo y fuego". No es algo que os pille de nuevas con toda la tabarra que doy por Twitter... ¿verdad?
Lo que ya no sé es si conocéis -supongo que sí porque lo he dicho mil veces-, una de mis pretensiones: destripar la psique de algunos personajes de la saga por puro placer. En agosto ya lo hice con un personaje (mi adorado, reverenciado y amado Joffrey Baratheon), y por el momento no había caído ninguno más... hasta ahora.

Esto es así porque con la gran mayoría de personajes no sé para dónde tirar. No tengo ni idea de si tienen algún problema de salud mental o si es que son así de malas personas ya de nacimiento.

Ya de paso, os recuerdo que en estas frikientradas no hay spoilers. Igual que no me gusta tragármelos, tampoco me gusta que os los comáis vosotros.
Así que podéis leerla sin ningún problema.

El personaje de hoy es Lysa Arryn, de soltera Tully.

¡Tiene hasta cara de mala!


¿Quién es exactamente Lysa Arryn?
Vale, la manera mas fácil de situarnos con ella es presentarla como la hermana menor de Catelyn Stark (de soltera Tully también... obviamente), la cual es a su vez esposa de Ned Stark. Lysa también es hermana de Edmure Tully, pero eso no es tan relevante para la entrada.
Es importante aclararos de igual forma que su marido, Jon Arryn, fue durante un tiempo la Mano del Rey. Pero hizo un descubrimiento crucial y fue asesinado por ello -parece que el puesto está maldito...-.

Por toda herencia, Jon le dejó a Lysa un hijo enfermizo e infantiloide para su edad, Robert Arryn; sus tierras -el Valle de Arryn-, y su castillo (Nido de Águilas), el cual queda aislado en invierno.
Cabe destacar que Jon Arryn era bastante mayor cuando se casó con Lysa y fue por conveniencia, como casi todos los matrimonios en la saga. Con lo cual podemos deducir que no fue una unión lo que se dice feliz. Tuvieron a Robert y con eso se cubrió el cupo de descendencia.

Los problemas de Lysa en relación a este niño son dos:
a) Tuvo muchos abortos previos, así como mortinatos. Por eso se vuelve un poco "paranoica" en este aspecto, sobreprotegiendo en exceso al chiquillo y colmándolo de mimos. Así hace que sea aún más niño de lo que le corresponde a su edad. Resulta incluso demencial que le esté dando el pecho a los ocho años.
b) La propia naturaleza de Robert. Al margen de su maduración psicológica -ya hemos visto que muy disminuida por su madre-, físicamente no es un niño sano: es bajito y delgado para su edad, muy pálido, y se pone malo enseguida. Además, por lo que descubrimos conforme avanza la saga, es epiléptico. Lysa ha entrenado a prácticamente todo el castillo para detectar prontamente una crisis epiléptica y actuar en consecuencia.

A todo eso hay que sumarle que su hermana siempre fue mejor que ella, aunque no de forma intencionada. Era Cat la que de niña resultaba más simpática, y fue ella la que enamoró al hombre que Lysa amaba pese a que Catelyn lo veía sólo como un hermano. Además el matrimonio de Cat es prácticamente ideal (dentro de que fue por conveniencia también), quiere mucho a su marido y es madre de cinco hijos sanos. De igual forma no tuvo ningún problema obstétrico jamás: ni abortos, ni mortinatos, ni problemas placentarios ni hemorragias injustificadas.

Ahí tenemos el cóctel explosivo: inseguridad y celos.
¿Qué puede salir de aquí?
Pues "a bote pronto" parece un problema de tipo psicótico, como trastorno delirante, episodio psicótico con ideación de perjuicio... No es normal que se sobreproteja tanto a un niño ni se recele de todo el mundo. En principio, nadie ambiciona ocupar el Nido De Águilas; con lo cual no hay motivos para asesinar ni  a Lysa ni a Robert.
Lo único que puede contradecir un poco esta teoría es que Lysa no presenta síntomas positivos: no oye voces, no ve cosas raras, no se agita... Y más difícil aún: tampoco se objetivan en ella ni desorganización ni sintomatología negativa. No está apática, ni abúlica, ni se muestra aislada.

En vista de esto, cobra más peso que Lysa padezca un trastorno de personalidad del cluster A. Seguramente el paranoide. ¿Por qué? Porque algunos de los rasgos a destacar son de forma general:

1) Reticencia a confiar en los demás por temor injustificado a que la información que compartan vaya a ser utilizada en su contra. Lysa ha desarrollado la incómoda costumbre de no fiarse ni de su sombra. En parte es por esto por lo que tiene a su hijo bajo su seno las veinticuatro horas del día y lo trata como si fuera más niño aún. Si bien Robert tiene ocho añitos, su edad mental yo la estimo en cuatro o cinco. En un principio no adolece de retraso mental; esa infantilización excesiva se debe a su madre.
2) En las observaciones o los hechos más inocentes vislumbra significados ocultos que son degradantes o amenazadores. Esta conducta... en fin, hay un momento determinado de la serie/final del tercer libro (patrocinado por Miss Poniente/Miss Suspiros Sansa Stark), en el cual está justificada. Sin embargo en un primer momento no lo parece, ni es culpa de la muchacha. ¡Ay, me voy a morder la lengua!
3) Alberga rencores durante mucho tiempo, por ejemplo, no olvida los insultos, injurias o desprecios. Se ve muy bien cuando por cosas de la vida se encuentra de nuevo con el hombre del que se enamoró y no le correspondía -me ahorro nombres por no spoilear-.
4) Percibe ataques a su persona o a su reputación que no son aparentes para los demás y está predispuesto a reaccionar con ira o a contraatacar. También en este caso se aprecia divinamente cuando Tyrion Lannister está a su merced, allá por la primera temporada. También me callo el desenlace de este encuentro... ssssshhhhh...

Otros dos hechos destacables en este trastorno (recogidos en el DSM-V) son por ejemplo:
- Sospecha, sin base suficiente, de que los demás explotan, causan daño decepcionan al individuo.
- Preocupación con dudas injustificadas acerca de la lealtad o confianza de los amigos o colegas.



Como siempre, si habéis leído o visto algo de la saga habréis notado todos estos rasgos en Lysa, en mayor o menor medida.
En este sentido no es un personaje tan complicado como otros que sí que tienen trastornos de personalidad llamativos. Lysa no tiene tanto poder como ellos, ni es una pieza tan fundamental. Forma parte más bien de una subtrama. Que tiene su cosa, sí; pero no tanto.
Añado también que vale, Lysa puede tener un trastorno de personalidad... acentuado por su propia naturaleza. Ella es así de siempre, en parte por Catelyn. Repito, ésta última en principio no hace nada buscando fastidiarla; pero influye mucho en el futuro de Lysa, ya lo veis. Ella siempre ha sido la segundona, aunque no por voluntad propia.

Este post es más corto que el de Joffrey porque éste último tiene tela para dar y regalar -ya se sabe, los trastornos de personalidad del cluster B es lo que tienen-. Además es un personaje más importante, más decisivo que Lysa. Al fin y al cabo, él es el rey y ella no.

A pesar de todo, espero que os haya gustado el post. Prometo analizar más personajes en cuanto me aclare, ¡jajajajaja!

¡Muchos besos!

Nurse Lecter

miércoles, 3 de febrero de 2016

Arranque de sinceridad

Buenas noches.

Os prometo que igual que acabo de postear esto, también lo acabo de escribir. Lo publico sin retocar, sin filtros ni revisiones, porque es lo que pienso y cómo me siento ahora mismo.

¿Ha pasado algo grave? No, en absoluto.

Pero esta noche hablo de que cualquier residencia, sea la que sea, tiene sus momentos de agobio o de no estar al 100%. Y tras pasar casi toda mi especialidad sin (demasiados) problemas en este sentido, llevo unos días "torcida".
Tengo muy claro que no es por la parte asistencial. No tengo ni una sola queja de ella.
En cuanto a la parte formativa, sólo comentar que creo que una pequeña parte del problema es ésa: pese a ser una residencia, hay bastantes trabajos que hacer. Sesiones clínicas, búsquedas bibliográficas, rellenar el Libro del Residente, investigaciones, cursos, días de docencia, el Programa Transversal y Complementario del Residente -PTCR para los amigos-, trabajos para congresos... Y al margen de la residencia tengo el máster para conseguir puntos en la bolsa de trabajo, y la EOI -los exámenes están ENCIMA... ¡agh!-.
Vale, eso último del máster y la EOI es gusto particular mío. Pero vamos adelante con todo.
También os digo que doy gracias por ser joven y no tener novio o marido ni niños, ni una casa que poner en orden cuando llego del trabajo.

Hay noches que acabo cansada y ¿por qué no decirlo? Un poquito quemada de todo eso. Se nota mucho en el ánimo. Voy con una sonrisa a mi CSM, encantada de la vida porque me pirra; es una rotación preciosa. Pero por la noche sale todo el cansancio. A veces hasta la sensación de rabia: "menuda pava, no llego a todo...", "madre mía qué harta estoy", "una cosa más y me da algo".
Es que no tengo ni ganas de leer. Eso en mí es preocupante. Grave incluso.

También puede ser en parte responsabilidad mía. Me explico: puede ser que yo no esté muy boyante de ánimo, por cualquier cosa. Quizás me encuentre más bajilla o nerviosa por el prácticamente inminente fin de la residencia, o por cualquier chorrada. (Locus de control externo ON*) Pero no le voy a quitar parte de culpa a todo lo comentado arriba (locus de control externo OFF*).

No pretendo desanimar a todos los que os examináis el sábado, ¡en absoluto es mi intención! Esto es simplemente un desahogo mío. Además creo que puede serviros para saber lo que podéis encontrar a partir de mayo. Conviene que vayáis precavidos a que os pille de sorpresa, creedme.

Momentos de duda ("¿Qué hago yo en Salud Mental? ¿Era esto lo que verdaderamente quería? ¿Me gusta tanto como para dedicar mi vida profesional a esto?"), no he tenido ninguno, gracias a Dios. Pero momentos de desesperación ("LOSTRABAJOSMEVANACOMERPORLOSPIES", "MÁTAME CAMIÓN", "NOMEDATIEMPOATODODIOSMÍO", "Esto va a poder conmigo"), sí. A montones. Y a vosotros os pasará, ¡claro que os pasará! Tarde o temprano a todos nos pasa. Pero podréis con ello. De verdad.

Recordad que todo pasa y todo llega. Lograr el sueño no es sencillo, pero sí será gratificante cuando lo tengáis del todo, creedme. Si atravesáis este momento por el que estoy pasando yo y contáis con apoyo -vuestras co-R serán un tesoro en este sentido-, será todo más sencillo.
Además vendrá bien para mejorar vuestra resiliencia.

Ya os dejo. Seguid estudiando y dadlo todo este sábado, porque la recompensa es increíble. Por estar dos años dedicándoos a lo que más os gusta para mejorar y poder hacerlo perfectamente durante el resto de vuestra vida merece la pena pasar unos días reguleros.

¡Muchos besos y ánimo!

Nurse Lecter

miércoles, 20 de enero de 2016

Patología del mes. Ideas fijas.

¡Buenas noches!

Tras un tiempo con los post directamente patológicos abandonados (¡¡perdonadmeeeeeeeeee!!), volvemos a la carga con ellos.
Patología ambulatoria, mi preferida sin duda.

Hoy toca el Trastorno Obsesivo Compulsivo, el famoso TOC.
Mucha gente que no sabe de salud mental cree que este problema es "una tontería", "se le pasará pronto", "¿pero tú ves normal ponerte así por esa chorrada?", "¿no ves lo ridículo que resulta que hagas *inserte conducta compulsiva llamativa*?", "estás paranoico ya...". No, señores, no es una tontería y los pacientes lo pasan muy mal. Ahora ahondaremos en el por qué.

Formato pregunta-respuesta, que comprende los siguientes puntos:

1) ¿Qué es? (1)
Como siempre, recurrimos al DSM-V para que nos saque de dudas. Según este liviano libro, el TOC consta de obsesiones, compulsiones o ambas cosas. ¿Y qué es cada una de ellas?
  - Obsesiones: son ideas, pensamientos, imágenes o impulsos fijos e involuntarios, que generan una ansiedad enorme. Y cuando digo "enorme" creo que me quedo corta. El paciente, por otra parte, intenta eliminarlas. ¿Cómo? Con la compulsiones, que ahora mismo explico.
  - Compulsiones: son actos o conductas cuyo fin es el de evitar o eliminar la ansiedad que crea la obsesión, o incluso evitar el hipotético mal aparejado a la misma.

Además, la obsesión o la compulsión ocupan mucho tiempo del día, llegando a incapacitar bastante. ¡Y ojo! El paciente puede ser consciente o no de que las ideas o las conductas no tienen una base lógica.
El ejemplo tipo, el que todos tenemos en mente, es de la contaminación. Claro, es el más conocido. Una persona se obsesiona con los microbios que hay en todas las superficies, y pasa más tiempo en el baño lavándose las manos que haciendo su vida normal. Está reflejado en libros, películas... en mil sitios.

Recalco: puede haber TOC sin compulsión. En este caso el paciente tiene una ansiedad que se muere, tremenda, porque no canaliza la idea con una conducta; se la queda toda para él.


2) ¿Cuál es la causa? (2)
En principio no parece haber una concreta, pero se barajan muchas opciones: genética, entorno, problemas en la infancia... Incluso desencadenantes ya en la edad adulta, que no tienen por qué ser enfermedades. Por ejemplo, problemas sentimentales.
Lo que sí se sabe es que suele empezar de forma gradual; no hay una idea que irrumpa por primera vez de un día para otro.


3) ¿Cómo se distribuye?
En cuanto a su prevalencia, ronda el 2% (3). Suele empezar en la adolescencia tardía; y a partir de los 30-35 años normalmente ya no surge. La distribución por sexos es más o menos igual, pero en el caso de las mujeres se ven más ataques de pánico asociados (4).


4) ¿Qué experimenta el paciente?
Lo primero es la idea obsesiva. Viene sola, sin que nadie le dé permiso, y agobia sobremanera al paciente. En el caso de la obsesión con la contaminación, el individuo no toca un objeto contaminado por miedo, ni siquiera permite que roce su cuerpo. Poco a poco la idea va "tomando copero", como decimos por mi tierra. Y va a más, a más y a más, llegando a la ansiedad -y a toda su sintomatología física, psicológica y conductual-. El sujeto se pone muy nervioso y acaba concluyendo con la compulsión: "Estoy contaminado, tengo que lavarme". Y allá que va al aseo a lavarse las manos, que incluso se las puede despellejar de todas las veces que lo hace al cabo del día.

Luego ocurre una cosa curiosa: cuando ya ha pasado la situación amenazante, el propio paciente puede hacer crítica de la obsesión y la compulsión -"si yo sé que esto no tiene sentido..."-. En un sitio seguro, el paciente se arma de valor y dice que la próxima vez se enfrentará al factor obsesivo y lo superará.
Llega ese momento y el paciente va muy dispuesto... pero al final aparece la ansiedad, la cual sube, sube, y sube... y el sujeto se rinde a la compulsión, como todas las otras veces.
Frustra, claro que frustra. El primero en sentirse mal es él, pero le resulta inevitable.


5) ¿Cómo es el tratamiento?
Hay dos vertientes: la psicológica y la farmacológica.
La segunda se centra sobre todo en los antidepresivos conocidos como Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS): fluoxetina, sertralina, citalopram, escitalopram... Este tratamiento debe mantenerse como mínimo 1 año (3). Mención especial a la clomipramina, que se ha visto que es muy buena. Además, si se abandona las recaídas son más frecuentes y peores. (6)
Por otro lado, en cuanto a la psicología se usa comúnmente la terapia de exposición con prevención de respuesta (5). Suena así como muy bonito, pero es muy radical ya que consiste en exponer al paciente a lo que le provoca la obsesión o la compulsión -por ejemplo, tocar un material, si seguimos con el ejemplo de la contaminación-. Obviamente se hace de forma paulatina. Ya veis que se parece mucho al tratamiento de las fobias.
El problema de esta terapia de exposición es que hay muchos rechazos y faltas de asistencia ("para pasar un mal rato no estoy yo", suelen pensar los pacientes).
Tampoco es desdeñable la Terapia de Aceptación y Compromiso, relativamente nueva.

Dejo aquí para ilustrar un poquito el post una escena de "Cuando menos te lo esperas". Ya la posteé precisamente por esta patología. Y la verdad que lo refleja perfectamente.





Y poco más, hasta aquí el TOC.
Espero que os haya gustado y os hayáis familiarizado un poco más con él. Y recordad: desde fuera puede dar una impresión equivocada ("menudo neuras"... "qué tío, siempre está igual..."); pero realmente es una cosa seria. Bastante seria. Puede inahbilitar mucho y aislar a la persona. Recordadlo.

Con esto me despido. ¡Saludos y sed buenos! ;)

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) American Psychiatric Association (APA): "Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM)". 5ª edición. EEUU. APA, 2013.


(2) Montaño González C.A.: Sobre la heterogeneidad del TOC. El Trastorno de Ansiedad del siglo XXI. Trabajo Final de Grado,  Facultad de Psicología, 2015. Universidad de la República (Uruguay). Disponible en
http://sifp1.psico.edu.uy/sites/default/files/Trabajos%20finales/%20Archivos/montano.pdf

(3) Brakoulias V. Managing obsessive compulsive disorder. Australian Prescriber. 2015;38(4):121-123. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4653979/

(4) Organización Mundial de la Salud: "Tratamiento farmacológico de los trastornos mentales en la Atención Primaria de Salud", 2009. Página 43. Disponible en: 
http://www.who.int/mental_health/management/psychotropic_book_spanish.pdf?ua=1

(5) León Quismondo L., Lahera G., López Ríos F.: Terapia de aceptación y compromiso en el tratamiento del trastorno obsesivo-compulsivo. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. 2014, 34, (124): 725-740. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/neuropsiq/v34n124/original05.pdf

(6) Rosa Alcázar, A.I., Iniesta-Sepúlveda M., Rosa-Alcázar Á.: Los tratamientos farmacológicos en el Trastorno Obsesivo-Compulsivo en niños y adolescentes: Una revisión cualitativa. Actas Esp Psiquiatr 2013;41(3):196-203. Disponible en:
http://actaspsiquiatria.es/repositorio/15/83/ESP/15-83-ESP-196-203-487448.pdf

jueves, 7 de enero de 2016

Lectura del mes

¡Hellooooooooooooo my friends!

¿Vamos bien? ¡Espero que sí!
¿Cómo se han portado los Reyes? Bien seguro, si habéis estudiado mucho y trabajado duro es lo que cabe esperar. Y si no, siempre quedan las rebajas.

Bueno... creo que últimamente en los posts culturales le estoy dando más propaganda a las películas que a los libros. Eso es porque conozco más de las primeras que de los segundos -para matarme, vaya-.

Peeeeeeeeeeeeeeero... hoy vengo con papel y tinta, ¡sí!
No sé si os acordaréis de mi primera "entrada cultural", allá por abril o mayo de 2014 (madre mía cómo pasa el tiempo, por Dios). Estuvo patrocinada por Edgar Allan Poe, y a él vuelvo de nuevo.
Os recuerdo de paso que es mi escritor preferido y, como he sabido hace poco, que padeció trastorno bipolar. 



Es curioso, desde que conocí su obra con sólo 8 años y empecé a investigar sobre su vida -eso ya fue a los 15 ó 16-, pensaba que lo suyo era más de adicciones y tendencias depresivas/suicidas. Hace unas semanas me sorprendió mucho que fuera bipolar, porque no había leído de él nada que mencionase el trastorno en sí ni sus posibles fases maníacas o hipomaníacas. Por eso deduzco que su trastorno bipolar sería de tipo II.
Al margen de todo esto, muchas de sus historias y cuentos giran en torno a la salud mental, de una manera o de otra. El protagonista siempre tiene algún problema "de los nervios", en algunos casos hay alcoholismo y cosas por el estilo. Y siempre hay alguien perjudicado, que no tiene por qué ser el protagonista.

En fin, que me lío.
El relato de hoy es mi favorito sin ninguna duda. Es poco conocido, pero se trata de una verdadera joya. Un diamante en bruto porque además fue de los primeros que escribió -marzo de 1835-. Se titula "Berenice", y en su momento fue un escándalo.

Si queréis leerlo podéis hacerlo clickando aquí.

De todas formas también os dejo el argumento por encima.
El protagonista de la historia, Egaeus, vive desde siempre en la mansión familiar con su prima, Berenice. Ambos son la noche y el día: él es melancólico, nervioso, obsesivo e intelectual. Ella es más movida, alegre y superficial.
Entre unas cosas y otras, pasa el tiempo y ambos se disponen a casarse -cuanto más primo...-. Pero hay un pequeño problema: Berenice tiene una enfermedad rarísima por la cual tiene accesos de catalepsia y parece que ha muerto. Al mismo tiempo, Egaeus posee otra característica peculiar: una monomanía u obsesión.
Ya va asomando en el cuento la salud mental, ¿verdad?
Él os puede describir su patología mejor que yo:

"[...] consistía en una irritabilidad morbosa de esas propiedades de la mente que la ciencia psicológica designa con la palabra atención.[...]
Reflexionar largas horas, infatigable, con la atención clavada en alguna nota trivial, al margen de un libro o en su tipografía; pasar la mayor parte de un día de verano absorto en una sombra extraña que caía oblicuamente sobre el tapiz o sobre la puerta; perderme durante toda una noche en la observación de la tranquila llama de una lámpara o los rescoldos del fuego; soñar días enteros con el perfume de una flor; repetir monótonamente alguna palabra común hasta que el sonido, por obra de la frecuente repetición, dejaba de suscitar idea alguna en la mente; perder todo sentido de movimiento o de existencia física gracias a una absoluta y obstinada quietud, largo tiempo prolongada; [...]."

Esto, aunque en un principio no lo parezca, está muy relacionado con la catalepsia que sufre Berenice. Pero no puedo explicaros más porque si no os destripo el cuento.

En lo que respecta a mi opinión personal puedo deciros que este relato me impresionó literalmente. Me dejó perpleja. Si bien no fue el primero que leí -ese honor lo tiene "El gato negro"-, es de todas las historias de Poe la que más me ha marcado. Y creo que es porque no se trata de un terror fantasmal, sino humano... y que además proviene de la mente. En "Berenice" no aparecen espectros ni por equivocación. Además el ritmo es muy vertiginoso. De hecho yo me lo leí de un tirón en una noche de insomnio; lo recuerdo como si fuera ayer.
Lo he leído tantísimas veces que prácticamente me lo sé de memoria, y hace ya casi una década que lo hice por primera vez (desde aquí le doy las eternas gracias a mi profesora de Lengua de 3º de la ESO por ponernos la edición en la que aparece este relato como lectura trimestral optativa).
Luego han venido más cuentos, más ediciones -uno de mis mayores orgullos en lo que a libros se refiere es la colección de "Cuentos completos" de este monstruo de la literatura-, más sensaciones y más experiencias que han tenido las historias de Poe como telón de fondo. Pero como "Berenice", ninguno. Jamás.

Os recomiendo encarecidamente que si podéis lo leáis. Más si os gusta la salud mental.

Para terminar, os dejo una entrevista que Andreu Buenafuente le hizo a Poe. No me responsabilizo de las posibles asfixias por carcajada y posterior atragantamiento con vuestra propia saliva.



¡Nos leemos a la mayor brevedad posible! ¡ÁNIMO QUE YA NO QUEDA NADA PARA EL _IR!

Nurse Lecter