domingo, 15 de septiembre de 2019

Saturday night fever

¡Hola!

Madre mía, llevo sin aparecer por aquí desde enero, ¡perdonadme! Como siempre, mucho lío porque no puedo ni sé estarme quieta: trabajo, oposiciones, máster acabado, cursos... un poco de todo, para no aburrirme.


En este post trato un potencial efecto adverso de los psicofármacos: el síndrome neuroléptico maligno (SNM de aquí en adelante). Es una de las reacciones adversas más peligrosas conocidas, requiriendo incluso el ingreso en UCI y alcanzado una mortalidad del 10 al 20% incluso. (1).
Fue descrito por primera vez en 1960. Actualmente tiene una incidencia mundial del 0'2 al 2'4% en las personas que toman antipsicóticos (2), y es más frecuente en sujetos que ya han tenido un episodio de SNM previo -siendo las recidivas hasta de un 30%-, y que toman antipsicóticos típicos. Éstos los primeros que salieron al mercado: flufenazina, clorpromazina, pimozida, loxapina, haloperidol, zuclopentixol...

Se debe al uso de antipsicóticos o a una retirada brusca de medicamentos dopaminérgicos, y sus dos principales signos son (3):
- Hipertermia (asociada a diaforesis). Esta hipertermia mayor de 38 ºC debe aparecer al menos dos ocasiones diferentes, y hace acto de presencia en otros casos de efectos secundarios o neurológicos.
- Rigidez cérea o "en tubo de plomo" que no responde a antiparkinsonianos.

Los otros síntomas son algo más generales y parecidos a los efectos secundarios habituales de este grupo de psicolépticos: distonías, obnubilación, discinesias, sialorrea... y variaciones de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. (3)
De igual manera en la analítica hay algunos hallazgos interesantes y que inclinan a pensar en un SNM (4). Los más importantes son aumento de las creatinkinasas -lo que indica rabdomiólisis y tienen valor pronóstico-, y leucocitosis. Otras alteraciones que pueden estar presentes son hipocalcemia, hipomagnesemia y acidosis metabólica.
Es importante mencionar en este punto los criterios de Levenson para su diagnóstico, los cuales se dividen en mayores y menores. Para diagnosticar un SNM es necesario que o bien estén presentes los tres mayores, o bien dos mayores y cuatro menores (5).
a) Los mayores son los signos principales anteriormente mencionados y el aumento de las CPK.
b) Los menores son diaforesis, leucocitosis, taquicardia y taquipnea, variaciones de la tensión arterial, alteración de la conciencia...

Este síndrome suele aparecer a las 48-72 horas normalmente, aunque puede ocurrir en cualquier momento, incluso tras años de tratamiento (4).

En lo tocante a factores de riesgo, algunos de ellos son el haber tenido episodios previos, tomar antipsicóticos, agitación psicomotriz, enfermedad orgánica cerebral... También es más frecuente en hombres (6). Otros estudios mencionan el uso de litio, aumento rápido de dosis, combinación de varios antpsicóticos, deshidratación, déficit de hierro, intervenciones quirúrgicas, catatonía, trastornos afectivos, alcoholismo... (1)
Asimismo hay que tener en cuenta el diagnóstico diferencial con -por ejemplo-, hipertermia maligna, consumo de tóxicos, enfermedades del sistema nervioso central, desequilibrios hidroelectrolíticos... Lo podéis ver mejor en la siguiente tabla (6):


Una vez que sabemos qué es un SNM, por qué se produce y sus factores de riesgo centrémonos en los importante: ¿cómo se trata?
Lo primero es mandar al paciente a UCI para un mayor control. Lo segundo es la suspensión del fármaco, lo cual es algo obvio, ¿no? Además se han de proporcionar medidas de soporte como sueroterapia, soporte ventilatorio si se precisa, asegurar la nutrición y la reposición y mantenimiento de hidroelectrolitos. Para un síndrome neuroléptico maligno está indicado el uso de terapia electroconvulsiva o TEC, con buenos resultados (6)
De igual forma algunos estudios recomiendan el dantroleno como fármaco principal para manejar el SNM (7).


Hasta aquí lo más básico del síndrome neuroléptico maligno.

A pesar de que este post puede dar un poco de miedo, ya véir que la incidencia es a nivel mundial. Yo no he visto ni oído hablar nunca de ninguno en mi entorno laboral y eso que he trabajado en varios lugares, entre ellos plantas de hospitalización. No se trata de no tenerle miedo, para nada. Pero tampoco podemos obviarlo.

Espero que esta entrada os haya sido útil, y de nuevo perdonad la tardanza en actualizar. ¡Espero que volvamos a leernos pronto!


Nurse Lecter



Bibliografía consultada:
(1) González Blanco L., García Prada H., Santamarina S., Jiménez Treviño L., Bobes J. Recidiva de un síndrome neuroléptico maligno. Actas Esp Psiquiatr 2013;41(5):314-318. Disponible en: Actas Esp Psiquiatr 2013;41(5):314-8
(2) Alonso Marín J., Castañeda Arango C., Palomino Camargo L., Pérez Agudelo J.J., Castro Álvarez J.F. Síndrome neuroléptico maligno asociado a la administración del haloperidol. Caso clínico.  Rev. Toxicol (2018) 35: 7-10. Disponible en: http://rev.aetox.es/wp/wp-content/uploads/2018/10/Revista-de-Toxicologia-35.1-11-14.pdf
(3) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013
(4) Vargas A., Gómez-Restrepo C. Síndrome neuroléptico maligno. Rev. Colomb. Psiquiat. 2007. 36 (1): 101-125. Disponible en:  http://www.scielo.org.co/pdf/rcp/v36s1/v36s1a10.pdf
(5) Meregildo E R.D. Síndrome neuroléptico maligno por risperidona. REV Exp Med 2016;2(2): 73-75.
(6) Escobar Córdoba F., Polanía-Dussán I.G., Toro-Herrera S.M. Tratamiento del síndrome neuroléptico maligno. Salud Uninorte, 2011; 27(2): 247-258. Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/817/81722541009.pdf
(7) Ramírez S.F. Bello Davila L., Hernández J.F., Marín Muñoz J., Castillo G., Vargas J.D., Roa L., Moreno J. Síndrome neuroléptico maligno con mielinolisis central pontina. Acta Neurol Colomb. 2018; 34(4): 245-249. Disponible en: http://www.scielo.org.co/pdf/anco/v34n4/0120-8748-anco-34-04-245.pdf

miércoles, 30 de enero de 2019

Lectura del mes

¡Hola a todos!
Hace mucho que no me paso por aquí... perdonad la tardanza. Como siempre, he tenido bastante lío de turnos y el poco tiempo que me quedaba libre lo he invertido en descansar y desconectar, que siempre es necesario.

Retorno al blog con un libro que llevaba mucho tiempo queriendo leer y que por fin he acabado: "Misery", de Stephen King. Fue escrito en 1987. De igual forma se hizo una película en 1990 que aún no he visto, aunque sé que la gran Kathy Bates se llevó el Oscar.
Cuando la vea actualizaré este post.

Ésta es la edición que yo tengo.

Por si alguien no lo conoce, aquí dejo el argumento presentado de forma muy somera: Paul Sheldon es escritor, autor de una saga de novelas románticas cuya protagonista se llama Misery Chastain. Sufre un accidente de coche bastante grave y Annie Wilkes, enfermera retirada, lo encuentra y cuida de él. Resulta que Annie es MUY FAN de las novelas de Misery, que para ella encontrarse a este hombre es una de las mejores cosas que ha podido pasarle... y que no notifica el accidente ni avisa a nadie de que lo tiene en su casa. Como colofón, la cosa se complica para Paul cuando el último tomo de la serie no es del gusto de la mujer... A partir de aquí la historia va cuesta abajo y sin frenos. 
Aporto también el tráiler en VOSE.



Creo que hasta aquí a todos nos suena "Misery". Ahora viene LA pregunta. La gran pregunta:

¿Qué le pasa a Annie Wilkes?

Es algo que yo también me he ido preguntando conforme iba leyendo. Tenía tres hipótesis principales, aunque hay una que para mí cobra más fuerza.
Por supuesto, cualquier mentalero puede dar su opinión sobre el tema y la incluiré encantada en el post ^^. También añado que esta vez dejo de lado los tiempos de las enfermedades, ya que Annie Wilkes no se encuentra bien desde hace años.

A partir de aquí estáis pisando un campo de spoilers. Vosotros decidís si seguís leyendo o no.

Primera hipótesisEsquizofrenia desorganizada o hebefrénica. Es lo que más cuadra con la conducta de Annie tal y como refleja la CIE-10 (1):
Criterio A: Cumple criterios generales de esquizofrenia.
Criterio B2: presenta afecto inapropiado (lo mismo le dice a Paul que lo quiere, como que le remata la rodilla, le amputa un pie y un pulgar...), y a veces salta a la mínima por cualquier nimiedad.
Criterio C1: comportamiento errático -de repente "desconecta" quedándose como ida, y no siempre sus acciones se dirigen a un fin concreto, o se comporta forma muy inadecuada-.
El criterio D no lo cumple del todo, ya que en el caso de esta mujer los síntomas positivos SÍ dominan el cuadro clínico. Pero además Annie Wilkes no puede tener esta esquizofrenia por su edad. La esquizofrenia hebefrénica es propia de gente joven, no de personas que ya rebasan la barrera de los cuarenta como es su caso.



Debido a ello, pasamos a la...

Segunda hipótesis: Trastorno esquizoafectivo de tipo bipolar (2). Se cumple el criterio A de la esquizofrenia: delirios  de tipo paranoide -"todo el mundo está contra mía", "los pajoleros Roydman no me soportan", "no me van a dejar nunca tranquila"...-, y místico religiosos posiblemente, ya que parecer ser una católica bastante arraigada pese a todo lo que ha hecho.

"Es por tu bien, Paul..." ¡Pues menos mal!

También presenta comportamiento y discurso desorganizados -en momentos de crisis esta mujer se autolesiona con bofetones y arañazos-, en ocasiones incapacidad para una vida normal (recordemos que Annie está retirada a la fuerza)... y el criterio B: tiene episodios afectivos mayores maníacos y depresivos.
- En el caso de los episodios maníacos es innegable que se aprecian muchas veces ánimo irritable y disforia (sobre todo cuando el señor Sheldon le señala su actitud o le hace notar cosas que no le parecen del todo bien, como el tipo de papel que le ha comprado)... y a veces también intenta cautivarle y engatusarle si bien no llega a un punto tan seductor.
- Annie sufre también un episodio depresivo en el que verbaliza ideas suicidas y se aprecian apatía, anhedonia, aplanamiento afectivo, se autoagrede de nuevo... Y presenta un muy mal aspecto físico: sucia, cansada, triste, ojerosa. Por otra parte Paul hace una escapada fuera del cuarto donde está confinado aprovechando que ella se ha marchado, y se da cuenta de que pasa olímpicamente de limpiar la casa y los restos de comida, no tiene horarios, no se ducha...

Sin embargo a esto yo le pondría una objeción. En el trastorno esquizoafectivo NO se dan los síntomas afectivos y los psicóticos al mismo tiempo, sino que son excluyentes: cuando una cosa está, la otra no aparece. Y creo que con la señorita Wilkes no es exactamente así: en ella tienen lugar ambas a la vez.


Esto último nos lleva a la...

Tercera hipótesis: Trastorno bipolar tipo I con síntomas psicóticos congruentes con el estado de ánimo (a modo de recordatorio, tened en cuenta que el tipo I es el de las fases maníacas; el tipo II el de las hipomanías).
Esto me parece algo más probable ya que se ven bien los episodios maníacos... Siguiendo los criterios del DSM-V y tal como he comentado en el trastorno esquizoafectivo (2), Annie se muestra en ocasiones muy irritable (los "tengo que enjuagar, Paul" y "esto es culpa tuya"/"mira lo que me has hecho hacer" están metidos en lo más profundo de mi cerebro, y las agresiones y amenazas también)... y en otros momentos está eufórica en relación al pobre hombre y lo cuida con mucho mimo. También me da la impresión de que duerme poco, pero no puedo asegurarlo.
También es importante recordar que esta mujer tiene al menos el episodio depresivo anteriormente mencionado: ideas suicidas, apatía, anhedonia, aplanamiento afectivo, dejadez física.
Por otro lado en cuanto a los síntomas psicóticos podemos observar los delirios paranoides y místico-religiosos que he comentado en la segunda hipótesis... al mismo tiempo que las fases maníacas.




Pese a que éste es el grueso principal de teorías, tampoco podría descartarse un trastorno de conducta cuando era (pre)adolescente... que finalmente ha derivado en un trastorno de personalidad antisocial: falta de empatía, uso de la mentira, ausencia de remordimiento... Además de todo lo que le hace a Paul, también lo obliga por ejemplo a hacer cosas en contra de su voluntad mediante amenazas y manipulaciones varias. Sin ir más lejos lo obliga a escribir una novela en la cual Misery resucite porque ¿cómo es posible que su personaje literario favorito muera? ¡No, por Dios!
También pensé en un trastorno límite de personalidad (TLP) por los cambios de afecto, problemas de impulsividad, un presumible sentimiento crónico de vacío, relaciones interpersonales alteradas y por la autolesiones que Annie se hace a sí misma.
También es evidente que presenta ideas obsesivas hacia Paul, pero no llegan al nivel de erotomanía ya que Annie no cree que Paul esté enamorado de ella... es al revés: Annie es la que está obsesionada con Paul y el mundo de Misery. Y es consciente de ello, lo que es crucial en este sentido.

Por otra parte, hay momentos en los que la enfermera presenta unas cotas de inteligencia brutales: tiene previsión, es organizada y milimétrica en sus planes, tiene claro lo que que quiere y cómo conseguirlo, presenta ideas razonables, coherentes y consecutivas, y los asesinatos anteriores le han salido prácticamente redondos porque no da puntada sin hilo. Esto fue lo que me hizo valorar un trastorno de personalidad antisocial también.



Quiero hacer una breve mención también a Paul Sheldon. ¡Muy rápida, no os preocupéis!
Es más que evidente que (en caso de que sobreviva a Annie Wilkes), desarrollará un trastorno de estrés postraumático o TEPT. Éste aparecerá 6 meses después o más, y consistirá en revivir el trauma y problemas de sueño, ansiedad... para lo que necesitará por ejemplo terapia de exposición (real o imaginaria), procesamiento del evento traumático, entrenamiento en inoculación del estrés o el manejo de las emociones. Y en cuanto a fármacos podría tomar benzodiacepinas o antidepresivos de perfil sedativo -estos últimos tienden a darse en casos concretos-.
Pero de igual forma, durante su cautiverio Paul se engancha a un potente analgésico: el Novril, que lleva codeína. Annie se lo da para mitigar el dolor que le causan las piernas fracturadas por mil sitios. De hecho le causa tolerancia: cada vez necesita más cápsulas para lograr el mismo efecto. Y lo peor es que Annie al ser enfermera lo sabe y en ocasiones lo deja horas enteras sin ellas. Así que al dolor físico hay que sumarle la abstinencia. Imaginaos el cuadro, que no es pequeño.
Aclaro asimismo que el Novril no existe; esto King también lo especifica antes de comenzar la novela, al igual que da a conocer a los sanitarios que lo asesoraron a la hora de perfilar a los protagonistas.

De igual forma tengo que añadir para los legos que esto NO es lo que sucede en las personas que tienen un problema de salud mental. No les da por cortar pies ni retener a nadie en casa contra su voluntad, y mucho menos matar gente. Para nada.
King le dio un puntazo de maldad pura y dura a una persona con un trastorno mental grave. El mismo puntazo de maldad que le podría haber dado a otra persona que no tuviera ninguna enfermedad de este tipo, que matara porque sí o por algún motivo (como venganza, por ejemplo).



Y ahora voy a la opinión personal.
Partiendo de la base de que es ficción pura y dura y que ha habido momentos en los que se me ha hecho algo lenta, en general es espectacular. Pese a que no es mi novela favorita de Stephen King, sí que ha sido la única (junto a "El resplandor") en la que me he metido de lleno ya no en la historia, sino en la misma habitación en la que Paul está secuestrado: era como verlo todo desde una de las esquinas del cuarto. Abría el libro y desaparecía el mundo que conozco, siendo sustituido por la casa de Annie. He experimentado mil cosas con esta novela y eso siempre es de agradecer.
Además también me ha parecido muy bueno que King escribiera fragmentos reales del nuevo libro de "Misery" que Paul Sheldon se ve obligado a crear -haciendo así una novela dentro de otra novela-... y que hayan tenido el detalle de rellenar con otra tipología las letras que le faltaban a la máquina de escribir Royal. ¡Un puntazo!



Otra cosa que he leído es que "El Rey" escribió esta novela en un periodo de su vida en el cual las adicciones a diversas sustancias estaban en todo su apogeo y realmente la obra es una metáfora: Annie Wilkes es la adicción (más concretamente a la cocaína), las mutilaciones y episodios vejatorios que sufre Paul son los estragos de la droga en el propio Stephen King, y el hecho de que el escritor estuviera secuestrado es la soledad que sintió.

Hasta aquí el post de "Misery". ¿Vosotros habéis leído el libro o visto la peli? ¿Qué os parecieron?
¡Os leo!

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) OMS. CIE-10: Décima revisión de la clasificación internacional de las enfermedades. Trastornos mentales y del comportamiento. Descripción clínicas y pautas para el diagnóstico. (1992) Madrid. Ed. Méditor.
(2) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013

domingo, 16 de diciembre de 2018

Serie del mes

¡Hola a todos!

Ya estamos en plenas Navidades prácticamente... pasa el tiempo rapidísimo, la verdad.
En cuanto a los opositores _IR sé que es fácil decirlo, pero no os agobiéis ahora. Lleváis estudiando mucho tiempo y esto es sólo el empujoncito final. El trabajo más grande lo hicisteis hace meses, ahora sólo toca reforzar un poco lo que habéis machacado mil veces. ¡Tranquilos!

El post de hoy aborda una serie, que llevo ya muuuuuuuuuuucho tiempo sin hablar de ninguna.
Se trata en este caso de "Maniac", protagonizada entre otros por Jonah Hill y Emma Stone y estrenada este año. El director es Cary Fukunaga.


Aquí tenéis también el tráiler en castellano.



Por lo visto la serie está basada en otra noruega del mismo nombre, cosa que supe después. Está ambientada en Nueva York en una época indeterminada y el argumento es, cuanto menos, llamativo.

Tenemos por un lado a Owen Milgrim (Jonah Hill), el hijo más pequeño de una familia rica y con un diagnóstico de esquizofrenia. Y por otro lado tenemos a Annie Landsberg -Emma Stone-, que arrastra varios problemas sobre todo familiares y además sufre adicción a un fármaco.
Ambos se enteran de que se está llevando a cabo un ensayo clínico en el cual se dispensa un tratamiento radical que dura tres días (¡sí, como la azitromicina!), y combina medicación oral y exposición a recuerdos traumático y posibles alternativas, en parte debido al trabajo que realiza un gran ordenador llamado GRTA. Cada día los sujetos se toman una pastilla distinta y cada día también sus mentes experimentan cosas diferentes.
Este tratamiento fue ideado por el doctor Mantleray -Justin Theroux-, y no está exento de cierta controversia; no obstante el doctor asegura que con esto se puede curar cualquier problema de salud mental, incluso trastornos mentales graves.
Annie y Owen sin embargo reciben esta pauta con motivaciones diversas, que no voy a explicar por no entrar en más detalles "spoileantes".

Ahora os comento mi opinión sobre la serie.
Me la recomendaron varias personas convenciéndome de verla porque versaba sobre salud mental. Evidentemente, en cuanto oigo esas palabras toda mi atención se dirige al tema en cuestión, así que la comencé muy dispuesta. Pero una vez vistos los diez capítulos puedo decir que, bajo mi punto de vista: 
- La salud mental en "Maniac" no es lo más importante; pasa a un segundo plano muy pronto. Funciona como una especie de macguffin aunque no es tal en el término estricto. Es decir, si esperáis ver clínica positiva en el caso de Owen (sólo la veréis al principio), o las características propias de la patología de Annie... ésta no es vuestra serie, decididamente. Lo estrambótico está provocado por la combinación de la pastilla y GRTA, pero no es clínica propia.
- No le veo a la serie ni pies ni cabeza. Me parece simple y llanamente una secuencia de escenas y situaciones que poco o nada tienen que ver entre sí y que no dirigen a nada concreto. Me dio la impresión de que Cary Fukunaga quiso contar mucho e innovar, y se acabó aturullando.
Esto último me supone un problema: hay series mucho más complejas (como "Westworld"), que me gustan infinitamente más y en el capítulo final me acabó cuadrando todo. Con "Maniac" he terminado igual que cuando empecé: no me ha resuelto ni aclarado nada. Ya no sé si por mi predisposición al no engancharme, o porque realmente no explica gran cosa.
Y aquí viene lo peor, donde puede que alguien me crucifique:
- Me parece que está sobrevalorada.

Repito: ESTO ES MI OPINIÓN, NO UNA VERDAD ABSOLUTA. A lo mejor a alguien le parece una serie buenísima, o a otra persona la deja que ni fu ni fa. Para gustos, colores.
No sé si es que yo esperaba algo más, me ha sabido a poco o (lo más probable), no me he enterado de nada... y mucho menos del quid de la cuestión.
La he visto asimismo de una forma muy irregular: los primeros tres episodios prácticamente en días alternos porque parecía que prometía; del cuarto al octavo tardé un mes o más y los dos últimos los he visto hace dos semanas... Un parón bastante grande.

Igual que señalo los aspectos menos positivos, también remarco los buenos: estos dos últimos capítulos son para mi gusto los mejores de la serie. En el décimo concretamente la parte final es una gozada y Jonah Hill me sorprendió en ese momento. Además algún que otro puntazo divertido tiene, y algunas historias y situaciones son totalmente absurdas... no queda otra más que reírse.
Realmente si te engancha no da pereza verla en una o dos semanas. Ahora bien, si no te llama del todo una de dos: o la dejas abruptamente o empiezas a marear la perdiz para acabarla, como me pasó a mí.

También es cierto que "me he obligado" un poco a ver los últimos capítulos, ya sabéis: "total, son sólo diez episodios; eso se ve en nada de tiempo, y para dos que me quedan no la voy a dejar a estas alturas. Encima si los veo puedo opinar con conocimiento de causa y podré comentar qué me parece la serie en el blog..."
 Las únicas cosas que me parecen realmente destacables de "Maniac" son:
1) La ambientación en una especie de Nueva York futurista donde incluso se habla japonés, aunque hay cosas que parecen sacadas de los años setenta. ¡Y los colorcitos pastel, hacen que la serie sea hasta cuqui! Se trata de un contraste muy curioso.
2) La interpretación de Emma Stone, que lo hace brutalmente bien. Sólo por ella merece la pena ver la serie, la verdad.

En resumen: no es una serie que revisionaría de nuevo, y si os interesa el tema de la salud mental tampoco me parece gran cosa el papel que juega aquí; es importante como tal al principio (para contextualizar), y al final, sin spoilers.

Esto es todo por el momento. ¡Nos volvemos a leer pronto!

Nurse Lecter

sábado, 1 de diciembre de 2018

Libro de consulta

¡Bueeeeeeeeenas tardes!

¿Qué tal estáis? Yo después de un mes bastante liado vuelvo a la carga con el blog.

Traigo de nuevo otro libro de consulta/"formativo". Como el anterior (y todos los que tengo, la verdad, ¡jajaja!), fue un regalo. Se trata del Manual Oxford de Psiquiatría. ¡Vamos a verlo!


La referencia completa es:
Autores: David Semple, Roger Smyth, Jonathan Burns, Rajan Darjee, Andrew McIntosh.
Título: "Manual Oxford de Psiquiatría".
Editorial: Grupo Aula Médica (España), Oxford University Press (Reino Unido).
Edición: 1ª (2009)
ISBN: 978-84-7885-430-1

Siendo sinceros, creo que este libro le sería más útil a los estudiantes y resis, y no tanto a los especialistas/adjuntos. Además está más enfocado a los médicos que a las enfermreas; ellos pueden sacarle más provecho que nosotras, lo cual no quita para, si lo necesitamos, consultarlo. Sanitarios somos todos al fin y al cabo.

Se divide en varios capítulos y tiene cosas muy curiosas. El capítulo I por ejemplo contiene una breve Historia de la Psiquiatría y reflexiones sobre esta disciplina, así como consideraciones éticas y un apartado sobre el estigma.
El capítulo II versa sobre la entrevista psiquiátrica; da claves para saber cómo preguntar sobre ciertos aspectos que en los primeros tiempos de la profesión son complicados porque no sabes cómo hacerlo. Luego encuentras tu estilo, cierto es; pero este capítulo te da un pequeño empujoncito.
Por otra parte el capítulo 3 tiene un glosario -el cual me encanta y consulto con relativa frecuencia para posts del blog-,  de síntomas psiquiátricos. Muy útil si eres estudiante o R1, estás en un apuro y necesitas una solución rápida, ¡jajaja!
Hacia el final del manual también hay capítulos llamativos, como la Psiquiatría de enlace, la legislación en varios países, urgencias psiquiátricas...
Y por supuesto, hay varios capítulos dedicados a la psicopatología. En este caso te explican la perspectiva histórica, signos y síntomas, diagnóstico diferencial, subtipos (si la enfermedad en cuestión los tiene), epidemiología, etiología, curso y pronóstico, manejo, diversas opciones en lo que a tratamiento se refiere, valoración de si el paciente precisa ingreso o no... Es muy completo en este aspecto.

Así que, como breve resumen del Manual Oxford de Psiquiatría...
Pros: útil para futuros profesionales o profesionales en formación. Muy completo, con información sintetizada.
Contras: Es de mera consulta. Una vez llevas varios años en esto, no necesitas consultarlo demasiado.

Espero postear pronto un nuevo libro, que seguro que os interesará ^^
¡Un saludo!

Nurse Lecter

viernes, 2 de noviembre de 2018

Sad baby

¡Hola a todos!
¿Cómo están yendo estos días? ¿Habéis podido pillar algún contratillo este puente? ¡Ojalá que sí!

Este post es complementario al anterior, en el cual hablé de la depresión -podéis leerlo aquí si queréis-. Será mucho más corto porque no se trata de complementar la patología en sí con más información, sino de enseñaros que la depresión afecta también a un grupo de edad muy concreto aunque suene raro: a los bebés.
Un poco más adelante y dentro de esta misma entrada ilustraré mejor esto con un par de vídeos de series, así que ¡cuidado spoilers! Os avisaré antes.


Ahora vamos a lo que vamos: la patología.
Existe una condición llamada depresión anaclítica, que se observa en niños de poco más de seis meses y se ven separados de su madre por un tiempo máximo de tres meses. Cabe destacar que el vínculo madre-hijo era estupendo hasta ese entonces, por lo que surge una deprivación emocional parcial (es decir, desaparece la figura de apego, pero aparecen otras que lo cuidan... si bien el "feeling" no es el mismo) a partir de separarles: el bebé llora sin consuelo, rechaza el contacto con otros adultos y poco a poco empeora. Aparecen insomnio, pérdida de peso, irritabilidad... sin causa física (1). En ese aspecto la sintomatología se parece a la de los adultos. También puedo comentar que surgen retraimiento, retraso en el desarrollo psicológico, rigidez afectiva... incluso el sistema inmune se ve afectado (2).

¡Ay, pobre! :(

El término fue acuñado por R. Spitz en 1946, que fue el primero que detectó estos cambios y sus síntomas en los niños tan chiquitines. También se le llama síndrome de hospitalismo (3).

Lo curioso -y bonito- de esto, es que si no han pasado más de tres meses y el bebé y la madre se reúnen de nuevo, el peque mejora a una velocidad de vértigo (4). Así que realmente no hay un tratamiento farmacológico como tal, sino que es tan fácil como restaurar el vínculo. Si se puede, claro; obviamente hay situaciones en las que no, como fallecimiento de la madre o que el niño esté internado en algún sitio tipo institución y esas cosas.

Es importante también dar un breve apunte sobre John Bowlby y su "Teoría del apego". Resumidamente consiste en que un bebé se apega a una persona (creándose así un vínculo con ella), con la cual se desarrolla una relación social que sentará las bases de relaciones futuras a todos los niveles, tanto para bien como para mal.
¿Por qué meto a Bowlby en esto? Porque su teoría complementa todo lo expuesto por Spitz en relación a la depresión anaclítica. Para que haya apego se necesita una figura relativamente constante en la vida del peque, y ya hemos visto que en la patología que nos ocupa esto no sucede.


¡Atención que ahora vienen los spoilers!

No recordaba que existía una depresión de estas características hasta que vi el capítulo 2x08 de "El cuento de la criada". Si habéis visto la serie conoceréis a Janine y a su bebé, al que ella puso por nombre Charlotte. También -si habéis llegado a este episodio-, recordaréis que la niña se pone muy enferma de pronto y sin motivo aparente. Tan mal está que la dan por perdida, así que June  mueve sus hilos para que Janine pueda despedirse de su pequeña y pasen su última noche juntas:


Pero gracias a Dios, se obra el milagro (o se restaura el vínculo): en cuanto Charlotte detecta que la que está con ella es su madre biológica mejora de la noche a la mañana, literalmente. Aquí el vídeo:


Mentiría si dijera que no lloré como una condenada con esta escena que os pongo porque me pasé todo el capítulo sufriendo -"¡Ay Dios mío que la cría se va a morir! ¡¡Que alguien haga algo por Dios y por la Virgen!!"- y haciendo cábalas sobre lo que podría pasarle a la bebé para:
1) Haberse puesto tan malita de golpe y porrazo.
2) Que la neonatóloga no supiera la causa, y por ende no tuviera un diagnóstico con sus consecuentes pronóstico y tratamiento.

Luego, ya más tranquila, me acordé de que existía algo así y me empezó a cuadrar todo. Cierto es que no se trata de una entidad muy común y cuesta caer en el detalle, pero una vez que lo haces todo encaja.



Doy por terminada la entrada, ¡ya os dije que sería breve! Si encuentro más información la actualizaré, prometido.
Espero que os haya gustado.
¡Nos leemos pronto de nuevo!


Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) Collazos Cifuentes D., Jiménez Urrego A.M. Depresión infantil: una caracterización teórica. Revista Gastrohnup 2013, 15(2): 15-19. Disponible en: 
(2) Gómez de la Calzada Ruiz C. El duelo en la infancia: elaboración, intervención y relación con la depresión. Trabajo Fin de Grado. 2015. Disponible en:
(3) Diccionario médico de la Clínica de la Universidad de Navarra: https://www.cun.es/diccionario-medico/terminos/depresion-anaclitica
(4) Betancourt M, L. Autismo, depresión anaclítica y prevención en salud mental infantil. Revista Colombiana de Psiquiatría. 2009;38(1):110-124.