martes, 16 de agosto de 2016

Película del mes

¡Hola a todos!
Espero que las distintas residencias, períodos vacacionales y contratos veraniegos estén yendo bien... ¡¡y que os gusten mucho!!

Tras explicaros en el post anterior mi primer trabajo como especialista en éste tiramos más bien al ocio. Desengrasamos así con un "post cultural" peliculero. La verdad, llevaba muchos años deseando ver esta película -me encantan los clásicos de cualquier género y éste es uno de ellos; lo sabéis porque alguno que otro ha caído ya en este blog-; pero por unas cosas o por otras no fue hasta hace unos meses que la echaron en el canal TCM por la noche y dije: "¡Ésta es la mía!".
Se trata de "La extraña pareja", que como ha ocurrido antes en muchas ocasiones, está basada en una obra de teatro.


Título original"The odd couple".

Título en español: "La extraña pareja".

Dirección: Gene Saks.

País: Estados Unidos.

Año: 1968.

Duración: 105 minutos.

Género: Comedia.

Reparto: Jack Lemmon, Walther Matthau, John Fiedler, Herb Edelman, David Sheiner, Larry Haines, Monica Evans, Carole Shelley, Iris Adrian.
Guión: Neil Simon.

MúsicaNeal Hefti.

Productora: Paramount Pictures.


Argumento: Félix (Jack Lemmon), es una persona muy metódica y ordenada. De hecho, lo es en exceso. Su mujer, harta de esa situación, le pide el divorcio. Félix recurre entonces a sus amigos para superar el bache, y entre ellos se cuenta Óscar (Walter Matthau), a su vez divorciado antes que Félix.
Óscar le propone a Félix que se vaya a vivir con él a su piso mientras no encuentre otra cosa: es enorme, con muchas habitaciones... y es también el punto de encuentro, donde se reúne el grupo de amigos al completo para timbas de póker y divertimentos varios.
Y es aquí donde llega el problema: Óscar y Félix son la noche y el día. Donde al primero le da igual que el piso esté sucio -o directamente asqueroso-, el segundo es un maniático del orden y de algo que os suena: obsesión por la limpieza, y actos o compulsiones que llevan a ello. En ese piso podría comerse en el suelo. Te da hasta pena sentarte en los sillones, porque ya no estarían perfectamente mullidos.
Además, cuando a Félix se le tuerce algo o hay algún imprevisto, se pone fatal. Muy nervioso, muy angustiado. En cambio Óscar se adapta a lo que venga.
También esto os es familiar, ¿verdad?

Así que ya veis. De una forma un tanto cómica, en "La extraña pareja" se abordan el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), y lo que supone la convivencia de los que lo padecen con otras personas.
La película para mí es la risa más absoluta. No estás recuperando el aliento del primer puntazo cuando ya estás oyendo el segundo y no te queda otra que volver a reírte.
A eso ayudan estos dos actorazos, tan grandes y tan míticos.

Eso sí, aclaro: no me malinterpretéis, por favor. En absoluto me parece gracioso el TOC en sí, es una enfermedad muy limitante en tu día a día. Pero aquí son para enmarcar las rabietas de Félix al ver que Óscar no comparte su visión de la vida, y la exasperación de éste último al ver que su amigo es tan sumamente cuadriculado. Todo esto da lugar a situaciones hilarantes. Y al fin y al cabo, ése es el objetivo de la película: que pasemos un buen rato. Además, al margen del TOC hay escenas surrealistas, ¡¡totalmente dantescas!!

Como conclusión: no me arrepiento de haberla visto, más vale tarde que nunca. Y más vale también verla sabiendo algo del TOC que no.
Si os gusta la comedia y queréis ver algo light sobre salud mental, desde luego es totalmente recomendable.

Os dejo una de las mejores escenas de la película para mi gusto junto con la del principio. Cuando acabéis me decís si no es para desternillarse...



Estas entradas suelen ser breves, ya que su objetivo sólo es recomendar ciertas películas o libros con la esperanza de que os gusten.
Así que espero que os animéis y la veáis cuando tengáis un ratillo libre.
¡Muchos besos y hasta el próximo post!

Nurse Lecter

viernes, 29 de julio de 2016

Primer contrato

¡Hola hola!

¿Cómo está yendo el verano? Me figuro que bien, ¡o al menos así lo espero!
Mucho ánimo especialmente a aquellos que, como yo, se estrenan en la vida profesional. Es normal tener miedo o dudas, pero de todo se sale y los compañeros están para ayudaros. Haciendo las cosas despacito y leyendo bien todo lo relativo a las órdenes médicas no hay por qué tener grandes dudas.

Bien... en lo que a mí respecta, prometí publicar una entrada contando qué tal mis inicios como enfermera especialista. Y como lo prometido es deuda aquí os la traigo, una vez superada la primera mitad de esta nueva andadura profesional.

A finales de junio recibí "La Llamada" (parecía que no iba a llegar nunca... es mi primer verano esperándola; se nota, ¿no?). Sabía que mis co-R y yo íbamos a tener trabajo este verano, porque siempre ha sido así en mi Comunidad y porque se nos aseguró en la bolsa de trabajo; y también sabíamos que éste no iba a ser el contrato de nuestra vida: nos iba a apañar el verano en lo referente a la economía, nos iba a servir para saber cómo nos desenvolvernos solas, nos sería útil para saber si realmente nos gusta la Salud Mental y listo.
Lo que no nos esperábamos es que los contratos ofertados fueran de 2 meses, sobre todo porque el año pasado eran de 2'5-3.

En mi caso yo me veía trabajando en planta. No es uno de mis servicios preferidos, pero era donde quedaban más contratos, lo que podía coger en mi posición (soy de las que menos puntos tiene en relación con mis compis), y el hospital que se ofertaba no es de los favoritos de la gente. Estaba resignada y veía que una de las ventajas era poder cambiar turnos, pero por suerte se me ofreció justo lo que yo quería y con lo que ya no contaba: un Centro de Salud Mental -CSM- al que podía ir andando y plantarme allí en un pispás. También me ofrecieron el CSM en el que roté durante la residencia, pero ése implicaba ponerme en carretera y me apetecía probar sitios nuevos -y salir un poco de la zona de confort también-, así que me lancé a lo "desconocido".
El CSM es mi gran debilidad en lo que se refiere a Salud Mental, ya lo sabéis. Ofrece muchas posibilidades de trabajo y de patologías aunque no lo parezca, los pacientes están más o menos bien y si detectas alteraciones lo haces de forma precoz y puedes actuar en consecuencia. Aparte, por supuesto, de que los seguimientos y consultas son muy frecuentes; están muy controlados por Enfermería.

Por eso me decidí a cogerlo. Dos meses, julio y agosto. Me recomendaron que fuera unos días antes a presentarme y conocer el Centro, así que para allá que fui. 
Y la primera impresión fue brutal para bien.
Se trata de un CSM nuevo (abrió hace muy poco tiempo), pequeñito, céntrico y muy acogedor, con un equipo estupendo. Todos muy majos y dispuestos a ayudar, del primero al último. Las enfermeras me ayudaron mucho también en esa primera toma de contacto cuando fui a dejar mi contrato. Incluso me ofrecieron que pasara una mañana allí con ellas antes de empezar oficialmente para ver la dinámica de trabajo. Por supuesto acepté y no me pudo gustar más cómo se trabaja allí.

Pero la verdadera prueba de fuego fue el 1 de julio, que ya estaba sola.
La residencia en parte te "malacostumbra" a tener a alguien detrás ayudándote. Si bien pasas consulta sola muchas veces, siempre puedes recurrir a la colaboradora cuando el seguimiento se complica un poco o no sabes por dónde tirar. Puedes pedir socorro cual alumno de prácticas, vaya.
Aquí la responsabilidad es 100% tuya, para bien o para mal. Por eso estaba tan nerviosa. No podía dejar de pensarlo: "estás sola...", "estás sola...", "lleva cuidado y piensa antes de hacer algo...", "léelo todo bien, que estás sola...". Y al final nada.
Cuando fui consciente de que si lo hacía todo tranquila, leyendo los evolutivos, asegurándome bien -y lo más importante: viendo que recordaba muchas cosas de mi rotación por CSM durante la residencia-... tomé el control de la situación. No exagero: da mucha tranquilidad ver que eres capaz, que las consultas o acogidas salen más o menos adelante sin pasar grandes apuros y sin complicaciones.
Y de momento ahí voy. Tengo una compañera que también sustituye, es especialista igual que yo y además rotó por ese mismo CSM (y tiene como plus que es muy simpática, ¡algo que es de agradecer!), así que en el aspecto de la dinámica interna del Centro estoy muy tranquila: ella sabe cómo funciona todo, a quién preguntar si hay algún problema administrativo o rollos de papeleo, etc.
De igual forma en agostó estaré unos días sola, siendo la única enfermera del CSM -mi compi también tiene derecho a vacaciones... igual que yo, que ya las he pedido y eso que no sabía ni que tenía, ¡jajajajajaja!-. Pero ya le tengo cogido el punto al servicio y espero no tener muchos problemas. Lo único quizás el agobio de tener muchas consultas y no tener una compañera, pero despacito y con buena letra todo saldrá adelante.

Ahora bien, ¿qué hago en este CSM?
Pues sin bromas: lo mismo que en el otro, aunque con menos carga asistencial. Se hacen acogidas a primera hora, analíticas durante media hora un día a la semana antes de abrir al público, y luego las consultas de Enfermería habituales. Lo que ocurre es que las enfermeras no han citado ni seguimientos (TCA, TMG, trastornos afectivos...), ni relajaciones individuales. Tampoco hay grupos de relajación, ni en general ninguno que dirija Enfermería. Así que lo que hago son básicamente consultas de inyectables/neurolépticos. Bueno, ¡y se me olvidaba! Este mes de julio hemos tenido reuniones de derivación -un profesional deriva a un paciente de forma interna a otro trabajador-, y alguna que otra reunión de coordinación para un paciente concreto.
También tengo que decir que el CSM está a la mitad de su capacidad de trabajo: gran parte de la plantilla está de vacaciones, y se ha contratado a muy poca gente para cubrir. Además, muchos pacientes se van a la playa o al pueblo; y muchos de ellos van con inyectable que se pondrán en su lugar de veraneo. Por eso es un sitio muy tranquilo en estas fechas y puedo aprovechar para hacer otras cosas, como por ejemplo estudiar, buscar artículos para seguir formándome por mi cuenta, leer libros relacionados con la salud mental...
Y qué decir del equipo. Son todos encantadores, y además gente joven. Saben que es mi primer trabajo como enfermera (da igual ser especialista o no, es la primera vez que trabajo sola), se hacen cargo de eso y si tengo alguna duda sé que puedo preguntarles sin problema. Por el momento no lo he necesitado porque me lo han hecho todo muy fácil. ¡No tengo queja ninguna, y me siento totalmente integrada aquí!

Así que estoy muy feliz con esta primera experiencia laboral. Se nota en todo: en que yo me veo con más soltura, en que me agobio menos... y en el sueldo, que no es moco de pavo, jajajajaja. ¡Bastante superior al de residente (y pensar que yo estaba tan conforme con mi sueldecito estos dos años...)!

Hasta aquí mi post. Si hubiera alguna novedad más de seguro actualizaré esta entrada. ¡Muchos besos y a seguir pasando bien el veranito! ^^

Nurse Lecter

viernes, 8 de julio de 2016

Frikipost

Buenas noches a todos. ¿Cómo estáis?
Sé que a algunos os han llamado para trabajar este verano, ¡así que supongo que estaréis asustados a la par que contentos, jajajajaja! A los que aún nada, no os preocupéis; ¡seguro que os llega algo! :D

Por mi parte, yo sigo con mis posts de "Juego de Tronos". ¿Cómo habéis llevado el fin de temporada los que vais al día? Ya sabéis que no he acabado aún la quinta, pero que algo sé. El resultado de "La Batalla de los Bastardos", por ejemplo -y más devastada no me he podido quedar... eso lo catalogo al nivel de lo que sufrí con la Boda Púrpura... ¡¡o incluso más!!-.

Dentro de mi línea de frikiposts cambio de tercio un poquito esta vez.
De momento, todo lo que llevo posteado en esta etiqueta es gente que aparece directamente en los libros/serie. Que sobrevivan es otra cosa, pero su primera aparición es en vida, jajajajajaja.
También sois conscientes que por el momento en "Juego de Tronos" he descrito trastornos de personalidad, que es lo que más abunda en Poniente -estudio descriptivo YA-. Ahora voy a un trastorno mental "puro", por decirlo así.

El personaje de hoy no aparece de forma directa en el libro, aunque está muy presente y la gente habla de él... para mal. Y de primeras no parece tener ningún trastorno de personalidad. ¿Quién puede ser?
Yo os lo digo: Aerys II Targaryen... más conocido como "El Rey Loco" o "Aerys el Loco". ¡Aaaaaaaaaaah, ahora sí sabéis de quién hablo!
Exactamente ¿quién es? Vamos al título nobiliario primero, por algo hay que empezar: Su Alteza Aerys de la casa Targaryen, el segundo de su nombre, príncipe de Rocadragón, rey de los Ándalos y los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señor de los Siete Reinos y Protector del Reino.


No sabemos cómo es Aerys físicamente, así que nos conformamos con un dibujo.

Si no seguís la saga os sonará a chino este hombre. Bueno, para que os quede más claro: es el padre de Rhaegar, Viserys... y la khaleesi. Ahora un poco mejor, ¿verdad?
En cuanto a su patología poco sabemos, pero podemos comentar algunas cosas concretas.
La primera es la carga genética. Los Targaryen se han casado entre hermanos toda la vida para conservar la pureza de su linaje. Ya sabéis que si hay predisposición genética es muy probable padecer algún tipo de problema de salud mental. Lo dejó muy claro su padre, Jaehaerys II Targaryen: "Locura y grandeza son dos caras de la misma moneda y cada vez que un Targaryen nace, los dioses lanzan una moneda al aire y el mundo aguanta la respiración para ver de qué lado caerá". Con estos precedentes...
A esto se le suma que al ser su padre y su madre hermanos, no tiene escapatoria por ninguna parte en lo que respecta a la herencia genética.

Además en no pocos capítulos está presente. Los que lo conocieron hablan de él con temor: de cómo era, de lo que hacía, de lo que pensaba y de lo que consiguió.

En lo que respecta a su historia, en un principio no parecía que tuviera problemas más allá de rasgos propios de su personalidad: era un poco vanidoso e irritable. Puede "excusarse" esto diciendo que era joven cuando subió al Trono de Hierro, pero en el fondo era también buena gente.
Tywin Lannister (padre de Cersei, Jaime y Tyrion) era su Mano. La Mano del Rey es quien aconseja, ayuda, administra y gestiona los Siete Reinos. Todo bien durante los primeros años de reinado a todos los niveles, pues Poniente prosperó mucho y fue una época de paz... peeeeeeeeeeeeeero como es costumbre en esa tierra, la cosa se torció en un momento dado.
Ello se debió, por lo visto, al comportamiento de Tywin. ¿Qué hizo? Casarse. ¿Con quién? Con alguien a quien Aerys quería mucho. Eso fue el comienzo del avance cuesta abajo y sin frenos. Empezó a odiar a su Mano y a sentirse incluso inferior, y eso jugó a favor de la gente ansiosa de poder. Esas personas fueron alimentando la ira de Aerys hacia Tywin.
No le quedó más remedio que casarse con su hermana Rhaella, pero se portó muy mal con ella. Dicen los personajes mediante los cuales conocemos la historia de Aerys que era muy cruel, que no la quería y que la violaba.
Después hubo muchas batallas sucesivas que fueron modificando el carácter del Rey y por las cuales terminó ganándose su sobrenombre. Pero en ellas no entraremos.


Y ahora, vamos a la conducta. Hay varias cosas en Aerys que chirrían un poco.
La primera es que se trataba de un hombre de ira fácil. Por ello no podríamos descartar una falta de control de impulsos importante. De hecho, en una de las rebeliones hizo desaparecer una Casa entera mediante la tortura de sus miembros... y el fuego. A partir de ese momento el Rey desarrolló una fascinación por este elemento rayana en la filia. Llegó incluso a montar un polvorín de fuego valyrio bajo la ciudad de Desembarco del Rey por si las cosas venían mal dadas.
También era muy receloso e incluso llegó a creer que querían envenenarlo, por lo que se negaba a comer. Añadiré que además no soportaba los objetos cortantes; hasta el punto de no permitir ninguno en su presencia. Esto podría tener una explicación "lógica": El Trono de Hierro de la serie en principio no tiene hojas ni filos con los que cortarse. Pero el del libro sí. Es una pasada tal y como lo imaginó el abuelito psicópata George R.R. Martin... y algún que otro Rey ha habido que murió desangrado por no saber sentarse bien en él. Algo parecido le ocurriría a Aerys, que pasaba muchas horas ahí sentado, ¡incluso no me resulta descabellado que pensara que el propio Trono de Hierro quería matarlo!
Adolecía también de una desconfianza patológica, hasta el punto de que estuvo muchos años recluido voluntariamente. No se fiaba ni siquiera de su esposa o su hijo mayor. Veía conspiraciones en todas partes.



¡A Dany le gusta mi recapitulación!

Ya tenemos todas las piezas del puzzle; sólo queda juntarlas.
En vista de todo esto que hemos visto, me aventuraría a decir que Aerys padecía como mínimo un trastorno delirante. Vámonos al DSM-V: según éste, el criterio A para padecer este trastorno consiste en "presencia de uno (o más) delirios de más de un mes de duración"(1). Es obvio que Aerys tiene delirios desde hace más de un mes, ¿no? También se pide especificar el delirio. En este caso sería persecutorio, siempre según el manual: cree que van a hacerle daño, que lo van a envenenar, no se fía de nadie... Algo así nos dice también la CIE-10.
El criterio B nos dice que no se ha cumplido nunca el criterio A de la esquizofrenia (1); básicamente, que no ha habido nunca sintomatología positiva -alucinaciones, delirios, discurso o comportamiento desorganizado...-. No tenemos tampoco los datos suficientes, porque en la saga no se ahonda en esto. No sabemos si "El Rey Loco" hablaba solo, veía cosas u oía voces... nada.
Seguimos con el criterio C del famoso libro: éste dice que "aparte del impacto del delirio o sus ramificaciones, el funcionamiento no está muy alterado"(1). A ver... en este caso podríamos discrepar un poco, porque hemos visto que en su día a día sí ha tenido repercusión conforme avanzamos en el tiempo. Pero tampoco se puede profundizar.

¿Posibles causas de este trastorno? (2)
Un mecanismo de defensa conocido como proyección -gracias, señor Freud-; o (¡sorpresa!) autoestima baja. Y esto hemos visto que es lo que le ocurre un poco con Tywin. Otra causa que parece un poco más coherente es que Aerys tuviera un punto narcisista -tampoco lo sabemos seguro, pero yo no descartaría subir al Trono como factor de riesgo para desarrollar dicho punto :P-, que podría verse con claridad en su carácter, comentado en las primeras líneas del post.
Hemos explicado de igual forma la relevancia de la genética. Y esto no sólo se ve en Aerys, sino en su hijo Viserys, al cual y al margen de que tenga algún problema de salud mental -EJEMtrastorno de personalidadEJEM-, yo no aguanto.

En cuanto al tratamiento, se basa sobre todo en antipsicóticos (3) (y a modo de apreciación personal, añadir que van bien los intramusculares. Muchos de los trastornos delirantes que he visto en consulta venían con su inyectable, y todo como la seda).

De nuevo reitero que podría tratarse de esta patología, pero entre que nos faltan datos y pueden ser mil cosas más... ésta es una de las enfermedades que más casan con la actitud de Aerys, pero quién sabe.


Ahora hago una pequeña mención/somera explicación a la afición de Aerys por el fuego. Se trata de un trastorno conocido como piromanía. Puede considerarse un problema del control de impulsos, y ya vemos que a Aerys le pasa eso...
El DSM-V la menciona (1) y el criterio A para la misma explica que consiste en "provocación de incendios de forma deliberada e intencionada en más de una ocasión". Aquí me pilláis. No sé seguro si Aerys usó el fuego más de una vez... Pero supongamos que sí, por hacer aceptable el diagnóstico.
Otros criterios relevantes que definen la piromanía son el C ("fascinación, interés, curiosidad o atracción por el fuego y su contexto"... al polvorín de fuego valyrio me remito), o el E, que viene a decir que el incendio se provoca por gusto; no hay ningún móvil para ello. Reseñable es también el criterio F, que especifica que causar incendios no está encuadrado dentro del trastorno antisocial de personalidad, un episodio maníaco o un trastorno de la conducta.

¿Qué tratamiento tiene la piromanía?
En este sentido poco he encontrado, no os voy a mentir. Se tiende más hacia las terapias que a los fármacos, de los cuales poco he visto (4). Se aceptan indicaciones de otros profesionales sanitarios que sepan más o controlen de este tema.


Por mi parte, esto es todo en lo referente a Aerys "El Loco". Espero que os haya gustado y os lo hayáis pasado bien leyéndolo.
¡Muchos besos!


Nurse Lecter

Bibliografía consultada:
(1) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013
(2) Salavert J., Berrospi M., Miralles M.L., Dueñas R.M., Tiffon M.L., San Molina L.: El trastorno delirante. Revisando los aspectos de la paranoia. Rev Psiquiatría Fac Med Barna 2003;30(6):304-313. Disponible en:
https://www.researchgate.net/profile/Luis_San/publication/237358989_El_trastorno_delirante._Revisando_los_aspectos_de_la_paranoia/links/00b7d51e7953bbcccd000000.pdf
(3) González-Rodríguez AMolina-Andreu OImaz Gurrutxaga ML, Catalán Campos RArroyo MB.: descriptive retrospective study of the treatment and outpatient service use in a clinical group of delusional disorder patients. Rev Psiquiatr Salud Ment. 2014 Apr-Jun;7(2):64-71.
(4) Thomson, A., Tiihonen, J., Miettunen, J., Sailas, E., Virkkunen, M., & Lindberg, N. Psychopathic traits among a consecutive sample of Finnish pretrial fire-setting offenders. BMC Psychiatry, 2015;15: 44-52. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4382829/pdf/12888_2015_Article_425.pdf

domingo, 19 de junio de 2016

Post materno-filial

¡Buenas tardes y feliz domingo!

¿Os acordáis de mis "posts patológicos"? Los originales, no los tronistas o los relacionados con las películas y libros. Sabréis que los he dejado aparcados un tiempo. ¿Por pereza? No. ¿Por agobios o problemas de tiempo? ¡Tampoco!
Los abandoné por el simple y mero hecho de que ninguna patología me parecía a la altura y por más que buscaba no encontraba nada. También es por todos vosotros sabida mi afición a presentaros problemas de salud mental no tan conocidos como la esquizofrenia o el trastorno bipolar y demás... ¡con lo cual la dificultad era doble!

Pero ahora creo que he encontrado una patología para el blog -y que a mí personalmente también me gusta-. Si bien es conocida, creo que la gente tiene una idea un poquito equivocada sobre ella. ¡Eso hay que apañarlo!

¿De qué enfermedad hablo, entonces?
De la psicosis postparto o puerperal. Así que matronas y resis de matrona, ¡esto también podría interesaros a vosotras!

El formato es el habitual. Vamos a desgranar esta patología poco a poco, como siempre.

1) ¿Qué es?
Pues lo primero de todo, aclarar que no es una entidad nosológica como tal. O sea, no está clasificada en el DSM-V como una enfermedad independiente, sino que aparece dentro del trastorno psicótico breve.
En dicho trastorno encontramos, entre otras características, presencia de uno o más síntomas concretos (delirios, alucinaciones, discurso o comportamiento desorganizado); duración de más de un día pero de menos de un mes; y no hay otra enfermedad que explique todo esto -tipo trastorno bipolar, trastorno depresivo, esquizofrenia...- (1)
Ahora bien, ¿qué tiene que ver el postparto con esto? Pues en el mismo apartado de trastorno psicótico breve hay una nota que lo aclara. Se considera psicosis puerperal si comienza en el embarazo o en las 4 semanas posteriores al parto. Si no, nada. (1)
Puede además pensarse en esta patología si en la puérpera se observan cambios rápidos en el nivel de conciencia, en el comportamiento o en el lenguaje... (2)

Añado además que hay otro tipo de afectación en puerperio, como el maternity blues, baby blues o tristeza postparto. Este caso en principio se resuelve solo, no precisa asistencia y es muy breve -a lo sumo de 2 a 4 días-(3). Es el típico que la gente excusa con un "son las hormonas"... y se quedan tan frescos.
Después tenemos la depresión postparto (que a la larga podría desembocar en una psicosis postparto), con la sintomatología propia de un cuadro depresivo habitual... a la que se le suman problemas con el bebé, como no querer cuidarlo, no poder vincularse con él, o cuidados con rasgos obsesivo-compulsivos. Lo habitual es el rechazo al pequeño. (3)


2) ¿Cuáles son las causas? ¿Hay factores predisponentes?
Hay bastantes, como parto distócico o  por cesárea, ser primípara, madre soltera o que el bebé sea niño (sí... yo me he quedado boquiabierta al leerlo). (2) Otras causas que se barajan son las alteraciones metabólicas o problemas de sueño. (4)
Y podríamos comentar como factores predisponentes el padecer un trastorno del ánimo, trastorno esquizoafectivo o esquizofrenia, consumo de tóxicos... y por supuesto, psicosis puerperales en partos previos.(2)


3) ¿Y los síntomas?
La sintomatología más llamativa es obviamente la positiva. Si aparece por el servicio una mujer sin antecedentes previos de problemas de salud mental, que ha dado a luz hace poco, y diciendo que oye voces que la incitan a matar al niño, o sus familiares verbalizan comportamiento extravagante... ¡cuidado!
Puede haber incluso accesos maníacos, o episodios de corte esquizofrénico, con toda la sintomatología propia de los mismos.(4)
Es muy importante comentar, asimismo, que la psicosis postparto se considera una emergencia psiquiátrica. (5)


4) ¿Cuál es el tratamiento? (5)
Como pasa siempre en Psiquiatría/Salud Mental, hay muchas formas de tratamiento: psicoeducación, farmacología, terapia de soporte, asesoramiento... Cada una tiene su momento y sus características. Pero yo voy a centrarme brevemente en la farmacología, ya que es la primera de las opciones porque las pacientes ingresan en fase aguda y eso hay que solventarlo rápido.
Los fármacos utilizados son normalmente antipsicóticos atípicos o de segunda generación -risperidona, olanzapina, aripiprazol, palmitato de paliperidona... los nuevos, vaya-. También podemos mencionar los fármacos eutimizantes (litio, o ácido valproico). En un momento dado, la terapia electroconvulsiva -de ahora en adelante TEC- también podría valer.

Por la experiencia durante estos dos años de resi -en los cuales he visto alguna que otra psicosis postparto-, os digo que a las pacientes les va bien ver al niño durante las visitas. En un sitio tranquilo, sin gente, sólo con su pareja delante. No el primer día, obviamente; pero cuando empiezan a mejorar es beneficioso. Como un coadyuvante muy fuerte. Además, todas las que he visto han querido amamantar al niño. Muchas usaban un sacaleches para que el bebé tuviera leche materna en casa y no sólo durante la visita.
Ahora bien, supongo que muchos os lo habréis preguntado: ¿Qué pasa entonces con el tema de los fármacos y la lactancia materna? Pues en ocasiones se prefiere dar TEC a fármacos(6). Pero si al final se opta por tratamiento farmacológico, se busca la optimización: dar la mínima dosis terapéutica posible.


Bueno... con esto creo que es suficiente para el post. Al menos, para dar a conocer un poco más esta patología. No es muy habitual, pero podría suceder que os toparais de frente con alguna.
Matronas y resis de matrona, no os asustéis. Si en vuestra consulta de Primaria o en el paritorio veis algún síntoma así, comentadlo con el gine o con el médico de cabecera. Si bien no tiene por qué ser una psicosis puerperal, a lo mejor conseguís poner en alerta sobre una posible depresión postparto.

Como siempre, gracias una vez más por leerme, y espero que os haya gustado el post.
¡Hasta pronto!

Nurse Lecter


Bibliografía consultada:
(1) American Psychiatric Association (APA): Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM). 5ª edición. EEUU: APA, 2013
(2) García López M. T., Otín Llop R.: Sobre la psicosis puerperal. Rev. Asoc. Esp. Neuropsiq. 2016;  27(2): 229-234. Disponible en:
(3) Medina-Serdán E.: Diferencias entre la depresión postparto, la psicosis postparto y la tristeza postparto. Perinatol. Reprod. Hum. 2013;  27(3): 185-193. Disponible en: 
http://www.scielo.org.mx/pdf/prh/v27n3/v27n3a8.pdf
(4) Borrego Espárrago V.: La presencia de Enfermería como intervención principal ante un episodio de psicosis puerperal. Nure Investigación, 2014; (72). Disponible en:
http://www.nure.org/OJS/index.php/nure/article/view/32/24
(5) Shehu CE, Yunusa MA. Obstetric Characteristics and Management of Patients with Postpartum Psychosis in a Tertiary Hospital Setting. Obstetrics and Gynecology International. 2015:386-409. Disponible en:
(6) Focht A, Kellner C. Electroconvulsive therapy in the treatment of postpartum psychosis. Journal of ECT. 2012; 28(1):31–33.

domingo, 29 de mayo de 2016

Post cultural. Lectura y película

¡¡Hola hoooolaaaaa!!

Bueno, qué, ¿cómo va la vida en los comienzos de la residencia? ¡Aprended mucho y disfrutad más todavía, que mañana ya sí que sí vais al trabajo de campo!

Para relajar un poquillo y desconectar lo que se pueda de tantísimos nervios hago post cultural. Ya he hecho alguna vez la oferta 2x1, no os pillará de nuevas.
En su momento mencioné esta película en mi top 10 de "personajes psiquiátricos". Se cuenta entre mis preferidas y además le tengo mucho cariño, luego explicaré por qué. Problema: vi la peli antes de saber que estaba basada en un libro -sí, tengo cierta tendencia a hacerlo así...-. Pero de todas formas disfruté la lectura igual.
Voy a hablar hoy de "Psicosis".

El libro fue escrito por Robert Bloch en 1959.
Hay una serie, "Bates Motel", que se supone que funciona como precuela para la película (digo "se supone" porque claramente "Psicosis" está ambientada en los 60. Sin embargo, la serie está desarrollada en la época actual... en fin). Los actores me gustan y Freddie Highmore me parece ESPECTACULAR en su papel, pero dejé de verla por la trama; ¡no tiene ni pies ni cabeza en el punto en el que yo la dejé!
Del mismo modo puedo comentaros que esta misma tarde he visto "Hitchcock", la cual tenía pendiente... ¡y viene como anillo al dedo para este post! La película -en la cual el director es interpretado por un Anthony Hopkins que como siempre se sale de lo común-, aborda la concepción, el rodaje y el estreno de "Psicosis". La verdad, me ha flipado muchísimo, y también me he reído bastante. Totalmente recomendable si te gustan los biopics o si directamente te gusta Hitchcock.
Pero volvamos a "Psicosis"propiamente dicha. Os dejo la ficha técnica como de costumbre:


Título: "Psicosis"

Título original: "Psycho"

Dirección: Alfred Hitchcock
País: EEUU
Año: 1960
Duración: 109 minutos.
Género: Drama, terror, thriller.

Reparto: Anthony Perkins, Janet Leigh, John Gavin, Vera Miles, John McIntire, Martin Balsam, Simon Oakland, Patricia Hitchcock.

Guión: Joseph Stefano
Música: Bernard Herrmann
Productora: Paramount Pictures 




Lo siento, pero me niego a poner tráilers. He intentado buscar alguno que no spoileara, ¡pero es imposible! Cuando algún personaje no revienta nada, lo hace una escena clave.

Por todos nosotros es conocida la historia: mujer que se lleva un dinero que no le pertenece y en su periplo para evadir a la justicia acaba en un motel de carretera regentado por un señor de mediana edad, soltero y que vive con su madre (esto último hoy día tampoco es tan extraño...). Problema principal: esa mujer es asesinada, y claro, su entorno la echa en falta y comienza a indagar.
Empezamos así a ponernos de los nervios por lo de siempre: nosotros ya sabemos quién ha sido... pero la gente que la va buscando no. ¡Ay, qué difícil evitaros puntos clave! Y por supuesto no pueden faltar los sustos y las bocas abiertas en plena investigación, tipo "¡¡no me jod...fastidies!!".

En general el libro y la película no difieren mucho -salvo un par de pasajes del primero-, cosa rara. Pero hay una diferencia sin embargo sustancial e importantísima: el propio Norman Bates.


Todos tenemos en mente cómo es el Norman peliculero: alto, delgado, moreno, tímido, consumidor de golosinas, silencioso y con tendencia a taparse la boca con la mano frecuentemente si algo lo asusta, angustia o sorprende. Parece muy vulnerable, muy poquita cosa. El del libro es todo lo contrario: bajito, regordete, rubio y con gafas. Además y para mi gusto, éste último es más oscuro. Es el típico solterón friki -sí, en los sesenta también existía el frikismo aunque a otro nivel, jajajaja-, que vive con su madre y que no ha tenido novia nunca.
Así que ya veis, son un poco la noche y el día.

Además en ambas versiones depende muchísimo de su madre y viceversa, hasta tal punto que una de las oraciones estrella de Norman Bates tanto en el libro como en el film es ésa en la que dice que "el mejor amigo para un muchacho es su madre". Pese a todo, este hombre a veces quiere desligarse un poco y salir de esa relación un tanto tóxica. Pero la señora Bates es de armas tomar y no es fácil para su hijo el rebelarse pese a que es ya mayor; se siente ambivalente... es un niño grande, no ha crecido aún. Su autoestima está un poco baja, impresiona de inseguridad, disimula que está mal de ánimo... Y su relación con las mujeres va al compás de la de ella. Ha tenido pocos contactos con chicas y en la peli no se comenta si ha tenido relaciones o rollos alguna vez. Algo se puede constatar en el libro; pero hasta aquí puedo informar.
La forma de ser de Norman y esa dependencia suya para con la señora Bates también tiene explicación; pero no la puedo contar porque os reventaría el libro y/o la peli.

Una de las cosas que me descuadró -y descuadra aún hoy- es el título de la película, aunque me han explicado ya por qué se llama así. De todas maneras yo sigo sin verlo claro...

Opinión personal
Libro: Es ameno de leer y la verdad es que engancha. Se parece mucho a la película, por lo que si la habéis visto antes no hay grandes cambios. A decir verdad, los personajes aquí me dan un poco más de "yuyu" porque el entorno en el que se mueven es más cotidiano. En la película hay cosas muy inquietantes, como que la casa está muy abigarrada de objetos antiguos, el motel es más sobrio y decadente, y además está filmada en blanco y negro. Pero en el libro todo es más normal, más común. Por ejemplo, me llamó mucho la atención que el autor describiera la cocina tan meticulosamente; a mí esta estancia me pareció muy cuqui, muy "es imposible que aquí vaya a pasar algo malo". Pero ya veis que las apariencias engañan.
En cuanto al ritmo de la historia y si bien yo me lo leí muy rápido, es el adecuado. Te permite parar sin que tengas que "luchar" contra el libro ("¡ay, sólo una página más, yo no puedo quedarme así!"). Está todo muy bien recreado y los hechos van alternando en intensidad; así puede cogerse aire, descansar y prepararse para el siguiente golpe de efecto.
Película: Qué os puedo decir yo... madre mía. No puedo ponerme objetiva. Crea un clima muy opresivo, muy agobiante. Y te llegas a poner incluso un poco nervioso cuando oyes a Norman discutir con su madre, intentando oponerse a ella. Te sientes impotente a veces, ¿podrá terminar de llevarle la contraria esta vez? ¿O la señora Bates volverá a ganar?
A mí personalmente Norman me da mucha pena. De verdad. Parece tan vulnerable... le falta espabilar, porque nunca ha salido al mundo real. No tiene armas para enfrentarse a él. Su universo se reduce a su casa y a su motel, uno al lado del otro. Y la verdad que éste último no tiene muchos clientes. Igual que su madre me crea una contratransferencia negativa muy grande -se pasa la vida refunfuñando, dándole órdenes, infravalorando a su hijo e imponiéndole sus decisiones-, con él me ocurre justo al contrario.
Si bien los primeros tres cuartos de hora pueden hacerse un poco lentos (que no pesados), a partir de ese momento el ritmo ya es imparable. Si querías ir al baño o beber agua ya no puedes: ¡ahí te quedas, apalancado!

Una vez acabada la opinión personal seguimos con las curiosidades.
Os comento que Norman Bates no ha salido 100% de la imaginación de Bloch. El escritor se inspiró en Ed Gein, un asesino en serie muy famoso en Estados Unidos. Conocía de antes la historia de Ed -todo lo que sea tétrico, macabro o poco usual me encanta, ya lo sabéis-, pero no supe hasta después que había sido la inspiración principal para crear a Norman.

Por mi parte, os he dicho antes que le tengo cariño a la película, y que os iba a explicar por qué. Resulta que con el tiempo "Psicosis" fue un factor predisponente para que yo eligiera Salud Mental. Hay más, claro, y muy importantes; no os vayáis a pensar que fue una decisión tomada a la ligera, producto del frikismo más absurdo, o que fue lo único en lo que me basé para elegir la especialidad.
Os cuento:
Vi la película siendo muy joven -tanto, que ni siquiera me había planteado aún estudiar Enfermería- y me impactó muchísimo su desenlace. Ahí quedó la cosa, sin embargo; una película de Hitchcock más. Pero años después, en la carrera, por fin la comprendí en todo su sentido. Y cuando terminó la clase de Salud Mental en la que la profesora me iluminó sin pretenderlo, me di cuenta de que eso era algo que podría gustarme, que podría merecer la pena trabajar allí.
A partir de "Psicosis" vinieron mil y una películas más, relacionadas con la salud mental. Pero ésta fue la que dio comienzo al camino.
Así que una pequeña parte de la "culpa" de que yo haya decidido dedicarme a esto es de Norman y de su señora madre. Las reclamaciones hacédselas a ellos :P

Hitch puede permitirse quitarle el sitio a la señora Bates.


Por mi parte nada más.
Espero que os haya gustado mucho este post cultural. Para mí ha sido una gozada hablar de esta joya porque además de traerme muy buenos recuerdos me reafirma que Salud Mental es mi sitio, donde adoro trabajar y donde soy realmente feliz.

Nos leemos muy pronto de nuevo. ¡Besotes!

Nurse Lecter