sábado, 6 de septiembre de 2014

Lithium

¡Hola!

En un principio pensaba hacer una nueva entrada relacionada con la patología diferente a ésta. Pero en el último momento he cambiado de idea porque considero que es más importante lo que explico aquí.
Tiene que ver con el litio. Hagamos un breve repaso antes de ponernos en situación:


1) ¿Qué es el litio?
Se trata de un metal alcalino, de símbolo químico Li. Se localiza en el grupo IA de la tabla periódica (para hacerlo más fácil: columna 1, fila 2 de la tabla) y su número atómico es 3. Como curiosidad, es el metal que posee un peso más ligero.

2) ¿Cuáles son los niveles normales de litio en sangre?
El litio en sangre se encuentra a niveles puramente testimoniales, ya que se considera un oligoelemento, también llamados "elementos traza" o "elementos vestigiales".

Estos niveles son: [0'8-1'2] mEq/L

Como veis, este rango es bastante estrecho.

3) ¿Para qué sirve? ¿En qué enfermedades se usa? 
Este metal alcalino inhibe una proteinkinasa llamada glucógeno sintasa kinasa 3 (más conocida y abreviada como GSK-3), la cual ayuda en la transmisión de señales intracelulares. ¿Cómo lo hace? Fosforilando proteínas.(1)
Ahora bien, llega el momento que todos esperábamos: empieza a ponerse interesante la cosa.
El litio se utiliza en forma de carbonato, y casi siempre en enfermedades psiquiátricas. De éstas, las más importantes son la fase maníaca del trastorno bipolar o la depresión (2). Es por ello un estabilizador del ánimo o eutimizante.
Es importante decir que al tener el litio un rango terapéutico estrecho, se debe controlar estrictamente la litemia. Normalmente los pacientes que están en tto con este elemento se hacen analíticas sanguíneas cada tres meses como máximo. Y aun así, muchas veces su litemia sube en pocos días; nunca puedes estar 100% seguro de los niveles adecuados.


Hasta aquí el recordatorio-resumen. A continuación, paso a contar lo que ocurrió en la guardia:
Teníamos a un paciente descompensado de un trastorno bipolar. Yo llevaba desde las ocho de la mañana en la planta y había podido vigilar su evolución durante todo el turno; dentro de su estado, se hallaba perfectamente a nivel "orgánico" así que no había problema en ese sentido.
Bueno, todo perfecto hasta que de repente, a eso de las cuatro de la tarde, nos avisa de que tiene "porquería". Vamos a asearlo y hasta ahí todo normal. Pero cuando vemos que es una diarrea importante, que no cesa por más que esperemos, y que además se ha desorientado totalmente en muy poco tiempo, la enfermera que entró a las tres (a la que le tocaba otra parte de la planta, que no había llevado a ese señor en ningún turno y que, por tanto, no sabía nada de él en lo que a enfermedad se refiere), lanzó la pregunta clave: "¿Está en tratamiento con litio?". Ante la respuesta afirmativa de la otra compañera, deciden pedirle por favor al psiquiatra de guardia una litemia urgente. Por pura especulación, la enfermera comentó que probablemente no la tendría demasiado lejos del 1'2 mEq/L máximo; ella calculaba un valor de 1'40-1'50 mEq/L aproximadamente
Cuando llega la analítica, me llama a mí y me la enseña. El litio estaba en 1'6 mEq/L. Yo personalmente aluciné, porque estuvo muy cerca de clavar la cifra y además no se fue por las ramas: directamente achacó la diarrea a una hiperlitemia. Luego me dijo que no me preocupase por no haberlo sospechado, que ella lo sabe por experiencia dado que lleva trabajando mucho tiempo.

Normalmente el gran problema del litio radica en los riñones. ¿Por qué? Por varias cosas:
-Se elimina por vía renal.
-Compite con el sodio porque los dos son cationes o aniones positivos; ambos "quieren" ocupar los mismos receptores. Con lo cual, si queremos eliminar el litio, debe haber más sodio que litio, para que el primero ocupe todos los receptores. Si es al revés -o sea, hay más litio que sodio-, éste se quedará y el sodio se eliminará. Así que hay que tener mucho cuidado si el paciente en cuestión presenta insuficiencia renal o hiponatremia. En este caso debería reducirse la dosis de litio.
-Además es importante tener en cuenta que si los desechos no se eliminan siguen circulando por sangre, con todos los efectos que eso conlleva.
-Se acumula en los túbulos colectores cuando el sodio ha ocupado todos los receptores, debido a la acuaporina-2. Esta acumulación lleva a la toxicidad renal. (3)


En cuanto a los efectos secundarios del litio, los más comunes son los gastrointestinales (la diarrea, como en este caso, así como náuseas o vómitos), seguidos de cerca por la somnolencia, la pérdida de memoria...
Si el tratamiento es crónico, son frecuentes la diabetes insípida, el hipotiroidismo, el bocio...
Y en lo que a la intoxicación se refiere, efectos gastrointestinales, desorientación, convulsiones o el coma son los más reseñables.

Para terminar, un poco de música, dado que este entrada ha sido bastante extensa. Me hago cargo de que es posible que muchos estéis desesperados a estas alturas, o hayáis parado de leer al ver lo largo que me ha salido este post.
Por favor, reitero que si veis que algún dato no es del todo correcto o queréis hacer vuestra aportación, ¡adelante!
Como siempre, muchas gracias por leerme una vez más, y nos vemos en la próxima entrada.


Nurse Lecter


Bibliografía consultada para la realización de este post:
(1): Pérez-Martínez, D.A.: "El papel del litio en las enfermedades neurodegenerativas: nuevos registros para viejos actores". Neurología 2009;24(3):143­146. Podéis leer el artículo completo en este link:

(2) Baldessarini, R. J.; Tondo, L.: "Lithium in Psychiatry". Rev Neuropsiquiatr 76 (4), 2013.189-203. Artículo completo aquí, en inglés:

(3) Kumarguru, B. N.; Natarajan, M.; Nagarajappa, A.H.: "The pathology of lithium induced nephropathy: a case report and review, with emphasis on de demonstration of mast cells"J Clin Diagn Res. Feb 2013; 7(2): 374–377. Si os interesa, lo encontraréis aquí:


martes, 2 de septiembre de 2014

Puesta al día

¡Hola a todos de nuevo!

¿Cómo ha ido vuestro verano? Yo no puedo quejarme del mío, aunque las vacaciones se han hecho cortas...

El post de hoy es una actu tan rápida como Flash Gordon en sus mejores momentos, ¡jajajaja! Sólo es para que el lector/a sepa que sigo viva, que he superado la depresión post-vacacional -al menos de momento...-, que he comenzado un nuevo rotatorio (sobre el cual hablaré más adelante, cuando ya me haya "hecho" con él), y que he comenzado con el temido proyecto de investigación. Sí, ése que tanto miedo nos da a los residentes de cualquier especialidad. A ver si sobrevivo, aunque no creo que sea peor que el EIR, ¡jaja!

Me despido no sin antes recordarles a los opositores EIR que estáis un mes más cerca de conseguir vuestro sueño, esa ansiada placita. No lo dejéis justo ahora -para mí septiembre fue un mes particularmente crítico-, ¡os queda nada para acabar!
El tiempo pasa más rápido incluso de lo que pensáis. Ya veréis cómo para cuando queráis daros cuenta será 31 de enero por la noche y estaréis de fiesta (seguro que no puede compararse siquiera con la Nochevieja más épica de vuestra vida, ¡jaaaaajajajaja!), celebrando que el examen os ha salido a pedir de boca.
Éste es el momento exacto de tener las cosas más claras que nunca. Y no, no me refiero precisamente al temario. Es el ecuador de todo el tiempo que le estáis dedicando y es importante que estéis concienciados de que la mitad del esfuerzo ya está hecho. Queda terminantemente prohibido echarse atrás ahora.
¡Muchísimo ánimo a todos!

Nos leemos en el próximo post.

Nurse Lecter

sábado, 26 de julio de 2014

Película del mes

¡Hola!
Lo primero, quería daros de nuevo las gracias a todos por el número de visitas que ha recibido el blog. Nunca creí que pudiera tener tantas, ¡ni por asomo pensé jamás que fuera así de leído!
A partir de ahora sólo queda continuar dando lo mejor de mí y de la residencia en cada post, así como ayudaros a conocer la Salud Mental desde un punto de vista medianamente diferente. Y quién sabe, además de explicar en qué consiste y cómo se trabaja en esta especialidad, puede ser que se acabe enamorando de ella alguno de mis lectores... estaría bien, ¿no?


A continuación, vamos al lío. Hoy toca el "post cultural", concretamente una película.

Se trata de un film antiguo -una comedia para ser más exactos-, con uno de mis actores favoritos: Cary Grant. Siendo como soy de "especial" para las películas, puede que os suene, o puede que no. En cualquier caso, aquí dejo la ficha técnica:



Título: "Arsénico por compasión".
Título original: "Arsenic and old lace".
Dirección: Frank Capra.
País: Estados Unidos.
Año: 1944.
Duración: 118 minutos.
Género: Thriller, Comedia.
Reparto: Cary Grant, Josephine Hull, Jean Adair, Raymond Massey, Peter Lorre, Priscilla Lane, John Alexander, Jack Carson, John Ridgely, Edward McNamara.
Guión: Julius J. Epstein, Philips G. Epstein.
Productora: Warner Bros. Pictures.
Presupuesto: 1.120.175 dólares


Con respecto al argumento, comentar que la película nos presenta a un periodista, Mortimer Brewster (Cary Grant), que acaba de casarse con su vecina de toda la vida, Elaine. Vive desde siempre con su hermano Teddy -que es cuanto menos peculiar, no diré más; merece la pena que lo descubráis por vosotros mismos, creedme- y sus dos tías solteras, Abby y Martha Brewster (respectivamente Josephine Hull y Jean Adair). Ambas los han cuidado desde que eran niños. Accidentalmente, Mortimer encuentra un cadáver en la casa. Al preguntarle sobre ello a sus tías, éstas le responden con toda la naturalidad y la tranquilidad del mundo que no se preocupe por ese señor, que es cosa de ellas.... y que hay doce más enterrados en el sótano. Para liar aún más la cosa, aparece otro hermano de Mortimer, Jonathan -el cual es un psicópata asesino-, junto con un amigo médico, después de muchos años desaparecido.

No he podido encontrar ningún tráiler como tal y además subtitulado en español, perdonadme. Pero sí localicé un anuncio promocional de la película en un canal de televisión, el cual aporto aquí. ¡Menos da una piedra!


En cuanto a mi valoración personal, he decir que he visto esta película por lo menos ocho veces, y cada vez que lo hago es como si fuera la primera. Me carcajeo con las mismas ganas, se me saltan las lágrimas y acabo con dolor de estómago del puro ataque de risa sin excepción. Impagables las expresiones de Cary Grant (son un verdadero cuadro, cada cual mejor que la anterior; esto por sí mismo ya exigiría ver la película, de verdad), y pasmosa la tranquilidad con la que Abby y Martha se toman la situación en general: trece cadáveres en casa, un "sobrino pródigo" asesino, otro que no está del todo bien, y otro recién casado histérico y que hace mil y un intentos por arreglar este asunto -intentos de los que estas mujeres no se dan cuenta, dicho sea de paso-. Es un contexto que superaría a cualquiera, hilarante y surrealista per se si lo vemos desde fuera, pero ellas actúan con diplomacia y sangre fría.
Para enmarcar la frase más famosa de la película: "La locura corre por mi familia... ¡prácticamente galopa!".

También me gustaría explicaros que "Arsénico por compasión" está basada en una obra de teatro estrenada en 1939, y en la cual participaron los mismos actores que dan vida a Teddy, Martha y Abby en la película, amén del famosísimo Boris Karloff. Fue un exitazo por lo visto, así que... ¡los hechos hablan por sí solos, jajajaja!


Soy consciente de que la antigüedad de una película a veces echa para atrás a la gente a la hora de verla. En este caso yo os animo a que le deis un voto de confianza. "Arsénico por compasión" es, además de divertidísima, un clásico. Yo tengo planeado ponérsela a mis amigos pronto -a todos les gustan películas de los noventa en adelante y alguna que otra peli de culto anterior- y de imprevisto, para que no puedan rechazarla, porque por muy "vieja" que sea, merece la pena. Son risas aseguradas, en serio.

Si ya la habéis visto, podéis comentar en el post lo que os ha parecido, qué opináis... y si no, vedla, porque de verdad que está muy bien y Cary Grant es un actorazo del quince -lo siento, no puedo evitar ponerme un poco subjetiva, jajaja-.

Espero que os haya gustado el post.
Como siempre... ¡más y mejor en la próxima entrada! ¡Gracias a todos!

Nurse Lecter

Cerrado por vacaciones

¡Hola a todos de nuevo!

Esta entrada es sólo a título informativo.
Quería comentaros que durante el mes de agosto me voy de vacaciones, y debido a "problemas tecnológicos" (o sea, que no tendré Internet en el sitio donde veraneo), no podré ni postear aquí ni twittear. Tampoco me será posible moderar comentarios en el blog o responder tweets.

De antemano os pido perdón, pero no creáis ni por un momento que el blog o mi cuenta de Twitter se cancelan, ¡en absoluto! De hecho la Lecter se va a dedicar este mes a descansar para volver en septiembre con las pilas 100% cargadas en todos los sentidos: físico, mental, social, laboral... Os voy a seguir dando la lata por las redes sociales, tranquilos; ¡no os libraréis de mí tan fácilmente, muajajajajaja!

Ya sólo me queda desearos un feliz y laborioso verano a todos. Estudiad, trabajad, ¡pero no os olvidéis del patrón Sueño-Descanso de Gordon, que también es importante!



¡Nos leemos en septiembre, chicos!


Nurse Lecter

lunes, 14 de julio de 2014

Luna Lunática

¡Buenas noches a todos los que estáis leyendo esta entrada!
¿Cómo lleváis el verano? A los que estáis trabajando, ¡enhorabuena! Parece que las cosas van mejorando. A los que no, mucho ánimo. Y a los que estáis estudiando el EIR, recordad que merecerá la pena este sacrificio.


Hoy vengo a contaros algo que me llamó bastante la atención, ¡espero que también os interese a vosotros!
Hace unos días una de mis guardias fue bastante movida. Nada más entrar a las tres de la tarde hubo que contener a un paciente desinhibido. A partir de ahí, la cosa en general se empezó a liar: que si pacientes agitados, que si desorganizados, hubo que contener a dos más, llegaron de golpe dos ingresos con patologías psiquiátricas considerables, muchos de ellos se volvieron hiperdemandantes, no hacían caso de nuestras indicaciones, las tareas imprevistas se acumulaban, faltaba tiempo para hacerlo todo...
Yo creía que había sido una tarde puntual -mis guardias son siempre en este turno, el mismo día todas las semanas, y generalmente transcurren muy tranquilas-, pero cuando salí y me monté en el coche para volver a casa me di cuenta de una cosa: era noche de luna llena.






"¿Y eso qué más da?", diréis vosotros. Pues no lo sé, pero el caso es que recordé lo que cuentan las abuelillas con respecto a esta fase lunar y los nacimientos. Seguro que también habéis oído alguna vez que otra eso de: "en noches de luna llena hay más partos". Parte de mis prácticas como estudiante fueron en paritorio, pillé una o dos lunas llenas y puedo dar fe de que sí; suelen nacer más bebés en estas noches que en otras.
Por asociación de ideas se me encendió la bombilla y pensé: "Si repercute en el número de partos, e incluso tiene relación con la licantropía y la cultura popular, ¿por qué no va a tener que ver también con los pacientes de Psiquiatría?"

Me puse a buscar información y leer por mi cuenta y riesgo, encontrando algunas cosas.
La primera, que siempre se ha especulado con la relación entre esta clase de pacientes y las fases de la luna, en mayor o menor medida; mucha gente hoy día lo sigue creyendo y tomando como verdad absoluta.
La segunda, que hay varios y diversos estudios que han explorado este aspecto "romántico".
La tercera, que hay disparidad de opiniones: unos estudios lo confirman, otros lo descartan, otros no encuentran asociación, otros la encuentran sólo en parte... ¡hay opiniones para todos los gustos! No obstante y en todos los artículos que he leído para esta entrada, se confirma que suele haber más ingresos psiquiátricos en estas fases lunares; sin embargo la exacerbación de la patología psiquiátrica no es significativa.
La quinta, que la palabra "lunático" siempre se ha relacionado con este hecho. Fue acuñada por Paracelso (el mismo que dijo algo así como: "Cualquier sustancia puede ser un veneno. Todo depende de la dosis") en el siglo XVI. Dicha palabreja servía para designar a las personas que sufrían este tipo de problemas coincidiendo con la luna llena -en muchos casos los antiguos se referían a la epilepsia más que a las crisis o trastornos psiquiátricos-.
La sexta, que el propio Paracelso distinguía varios tipos de locura: lunáticos, vesánicos (neuróticos), insanos (obsesos) y melancólicos. El origen de la patología de cada uno de ellos era debida a diferentes causas:
Lunatici. Se regían por las fases lunares: su conducta estaba relacionada con ellas, siendo coherente a este hecho. Teóricamente, la gente cuerda no lo sabía y por ello los consideraba "locos".
Vesani. La patología de este grupo está causada por el consumo de ciertas bebidas y alimentos de manera desorganizada.
Insani. Su enfermedad se debía a la herencia o a la transmisión vertical de la misma.
Melancholici. En este caso la locura se debe a problemas de la naturaleza interna de estos sujetos.


De momento esto es lo que he ido sacando en claro con respecto a la luna llena y la Psiquiatría. Por supuesto seguiré buscando e informándome, porque me parece cuanto menos llamativo el peso que todavía tiene la tradición popular con respecto a este hecho (y a tantos otros, realmente).

Tengo poca experiencia laboral, así que no sé si esta creencia se extrapola a otros servicios más "convencionales", como Cardiología, Medicina Interna, Pediatría, UCI, Traumatología, Reanimación... ¿Qué opináis vosotros? ¿Habéis pasado alguna noche de luna llena en un servicio así? ¿Vuestros pacientes han cambiado durante esa noche, o habéis notado más carga de trabajo en el turno? ¿Creéis que se debe realmente a la luna o son sólo creencias populares y tiene explicación científica?
Si queréis comentar o aportar información extra, bienvenida será.

¡Espero que os haya entretenido, como mínimo!
Con esto y un bizcocho... ¡hasta el próximo post!


Nurse Lecter


A continuación aporto algunos enlaces de los cuales he obtenido la información:
1) Tejedor, M.J.; Etxabe, M.P.; Aguirre-Jaime, A.: "Patología psiquiátrica de urgencias, comportamiento del enfermo mental y fases de la luna: ¿una asociación real o imaginaria?". Actas Esp Psiquiatr 2010;38(1):50-56. Podéis leerlo en:
http://www.actaspsiquiatria.es/repositorio/11/61/ESP/11-61-ESP-50-56-236837.pdf

2) Aquí, la acepción de Paracelso:
Muñoz-Delgado, J.: "A propósito de los ritmos de la luna". Ciencia, 2008; 59(1):48-57. Consultado en:
http://inprf.bi-digital.com:8080/bitstream/123456789/1280/1/Ciencia2008%3b59%281%2948-57.pdf

3) Las clasificaciones de este personaje histórico:
 Foucault, M.: "Historia de la locura en la época clásica II". Página 23. Consultado en:
http://programaddssrr.files.wordpress.com/2013/05/historia-de-la-locura-en-la-epoca-clasica-2-michel-foucault.pdf

4) En el caso de este estudio no he podido acceder al artículo completo; disculpadme. No obstante podéis leer el resumen. Por si os interesa, aquí lo dejo también:
Lugo, M.; Rodríguez, M.A.: "Influencia del ciclo lunar en las funciones mentales de pacientes hospitalizados en Psiquiatría en el 2003: Departamento de Psiquiatría del Hospital Miilitar Dr. Carlos Arvelo". Salus militiae, 2006; 31(1): 21-23. Consultado en:
http://bases.bireme.br/cgi-bin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=iah/iah.xis&src=google&base=LILACS&lang=p&nextAction=lnk&exprSearch=513619&indexSearch=ID

5) Este estudio no está directamente relacionado con el tema de la entrada. Sólo lo utiliza a modo de ejemplo para dejar constancia de la variabilidad entre evidencia y tradición. Aun así también lo dejo, por si queréis echarle un vistacillo.
Avella-García, C. B.: "Evidencia sistemática versus creencias o conocimiento popular: el caso de la Luna y la patología psiquiátrica". Rev. Colomb. Psiquiatría, 2010; 39(2): 415-423. Consultado en:
http://psiquiatria.org.co/web/wp-content/uploads/2012/04/VOL-39/2/revista%20rcp%202-2010artmet12.pdf